El ex alcalde quiere ser José Luis

Rocío García Martínez
Rocío García A ESTRADA

DEZA

SANTI M. AMIL

En directo | Homenaje a Caramés en Cerdedo Por?más?que?pidió?que?no?hubiese?despedida pública,?sus?compañeros de?filas lo forzaron ayer a leer otro?discurso. Habló como un cerdedense más y se emocionó como ninguno

26 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Tras más de treinta años como alcalde, José Luis Jorge Caramés pretendía abandonar la política local con sigilo. No quería homenajes, pero sus compañeros de filas prefirieron llevarle la contraria que dejarlo sin despedida. Ayer le pidieron perdón públicamente por el aprieto en el que lo habían metido. El homenaje que Caramés trataba de evitar no fue precisamente una fiesta íntima. Había 250 invitados. La familia y los amigos no podían faltar, pero también había muchos políticos. Estaban los alcaldes de A Estrada, Forcarei y Beariz y la corporación de Campo Lameiro casi al completo. También el alcalde de Cotobade. Y eso que es socialista. «Coa súa presencia demostra que a amistade, a personalidade e o cariño das persoas están por riba da política», comentó Caramés. Los delegados provinciales de Educación e Industria y un montón de ediles y ex ediles de la zona completaban la lista. De la comarca dezana hubo ausencias por problemas de salud. Faltaron el alcalde de Lalín, Xosé Crespo, y el silledense, José Fernández. El que sí estuvo fue el ex alcalde, Juan Salgueiro. El ex conselleiro Xosé Cuiña también se acercó hasta el pabellón cerdedense para disculpar su ausencia en el almuerzo. «Para min foi coma un pai político», destacó Caramés del lalinense. El ex alcalde de Cerdedo abrió su discurso con un suspiro de resignación por tener que volver a subir a un estrado. A los organizadores de la cálida encerrona les recordó que «eu non son amigo destas cousas» antes de iniciar el inevitable capítulo de agradecimientos. Treinta años de gobierno dan para mucho. El alcalde se refirió de forma especial a la primera corporación con la que empezó a gobernar en 1974. «Agora non lle chaman democrática, pero eu creo que era democrática», indicó. Después leyó uno tras otro los nombres de todos los ediles con los que trabajó desde aquel entonces hasta su dimisión el pasado mes de diciembre. La emoción le impidió prolongar mucho más la intervención. «Non vou falar máis porque senón choro», reconoció con los ojos empañados. Antes de terminar insistió mucho en una petición: «que me teñades sempre como fun, José Luis de Cerdedo». Caramés quiere soltar el micrófono y ser un cerdedense de a pie.