Los pubs creen que el recorte progresivo de horarios evitaría la revuelta del sábado

Rocío García Martínez
Rocío García A ESTRADA

DEZA

MIGUEL SOUTO

Los hosteleros de A Estrada piden que sea igual para todo el año con una hora más de apertura El sector dice que la ley perjudica más a las villas de interior con un sólo día de movida a la semana

07 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Los hosteleros estradenses restaron ayer importancia a la concentración de espontáneos que la noche del sábado tomaron la plaza de la Farola en señal de protesta por el recorte de los horarios de cierre de los pubs. No obstante, los propietarios de los locales de la movida aseguraron que la manifestación de noctámbulos podría haberse evitado aplicando la reducción progresiva de horarios que el sector había pactado inicialmente con el Concello. Tras la entrada en vigor de la nueva normativa de la Xunta -que obliga a los pubs a cerrar sus puertas a las 3.30 horas y a echar el cerrojo a las 4.00- los hosteleros locales habían propuesto una adaptación progresiva de la movida a los nuevos horarios. Sugerían una aplicación relajada de la ley que permitiese ir recortando los horarios semana a semana hasta dejarlos en los fijados por la Xunta. En un primer momento, el gobierno local se mostró partidario de consentir esta progresión en beneficio de la movida estradense. Sin embargo, las presiones empezaron a lloverle enseguida y las reacciones de la asociación de discotecas y de los Concellos vecinos le obligaron a imponer el firme cumplimiento. Los propietarios de los pubs insisten en que la reducción progresiva hubiese sido mejor fórmula para acostumbrar a los habituales de la movida a empezar antes la fiesta y no perjudicar la movida local. El sector aboga por un horario uniforme durante todo el año -sin restricciones en invierno y generosidad estival- que permita una hora más de apertura a los establecimientos. El presidente de la Asociación de Comerciantes de A Estrada (Acoe), Luis Rivadulla, recordó además que los pueblos del interior en los que la movida se concentra en un sólo día a la semana son los grandes perjudicados por la nueva ley. En el caso de los propietarios de pubs estradenses, los ingresos se limitan prácticamente a las noches de los sábados y a la temporada de invierno. Los viernes el movimiento es escaso y en verano, cuando hay mayor permisividad horaria, los estradenses cambian la movida local por la de Sanxenxo.