AL FILO | O |
13 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.LA PRIMAVERA se mece en el aire, en el mismo que todos queremos ver un halo de esperanza. El que nos invita a superar la tragedia, a volver a caminar, a mudar el ánimo sombrío de los últimos días por una tenue sonrisa. Una cura para el alma que en la comarca de Deza y Tabeirós tiene forma de música. Notas como las que sonaban en la manifestación de Barcelona. Melodías como las que ensayan estos días con entusiasmo los integrantes de las numerosas bandas de música de la zona. Chavales que roban tiempo de ocio al estudio y a la interpretación. El 11-M demoró ayer el inicio de los conciertos de primavera organizados por la banda de Lalín. Pero tanto esta agrupación como otras como la de Vila de Cruces tienen ultimada una serie de actuaciones para deleite de los amantes de la música. Una demostración de su buen hacer y el escaparate del trabajo diario. Hoy queremos poner música a nuestras páginas. Notas para ahogar el dolor y la rabia aún contenida, música para expresar la solidaridad, para poner nombre a la esperanza, para alzar los ojos a un futuro blanco, para cerrar los oídos a la violencia. Música para pintar la paz más duradera.