?l paso del AVE supondrá para varios vecinos de Silleda tener que dejar la casa en la que llevan residiendo toda su vida o la mayor parte de ella. Este es el caso de una familia de Pazos a la que la vía férrea dejará sin su casa, sin el establo que tiene al lado ni el pajar. Un familiar que reside al lado padecerá también los efectos de la conexión. «Non queriamos marchar de aquí, a ver se nos deixan construir un pouco máis abaixo», explica una de las afectadas. Pero este caso no es el único en su parroquia y no muy lejos de su vivienda, otros vecinos se encuentran en la misma situación. Tanto sus casas como otras de Dornelas están condenadas a desaparecer por la conexión férrea de alta velocidad. Ya presentaron alegaciones hace dos años sin resultado. Ahora podrán hacerlo de nuevo. Sólo que se las acepten les permitirá conservar sus bienes.