Crónica | Servicios de Renfe De los nueve regionales que circulan por la comarca de Deza, sólo cuatro tienen paradas facultativas en las estaciones de Ponte Taboada y Bandeira
05 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Usar el tren no es fácil para los vecinos de la comarca de Deza. A la lejanía de las estaciones de los principales núcleos poblacionales -más de tres kilómetros en la mayor parte de los casos- hay que añadirle la escasa disponibilidad de horarios en dos de las tres paradas que tienen fijadas a su paso por la zona. La única estación en la que paran todos los servicios regionales es la de Lalín, en la que también se detiene el Trenhotel que se dirige a Madrid. De esta forma, enlazar con otros trenes para cruzar la Meseta se convierte en tarea difícil sin desplazarse a puntos como Monforte, Santiago o Ourense, según las preferencias de cada pasajero. Hace cuatro años Renfe redujo de forma importante los servicios de tren en la comarca al cerrar las estaciones de Ocastro (Silleda) y San Xoán de Vilanova (Lalín). Pero a esta supresión argumentando la escasa utilización y la cercanía a otras, hay que añadirle un descenco de las paradas facultativas en las estaciones de Bandeira y Ponte Taboada, ambas en el municipio silledense. Así, actualmente y según los datos ofrecidos a través de Internet por la compañía, de los nueve trenes regionales que circulan por la comarca tanto en sentido Ourense como Santiago como al revés, sólo cuatro ofrecen a los viajeros la posibilidad de apearse o subirse en Bandeira y Ponte Taboada. Entre los servicios que cuentan con paradas facultativas en las dos estaciones silledenses, tres son en dirección Santiago-Ourense -dos por la mañana y una por la noche-. Sin embargo, para aquellos que quieran utilizar Bandeira o Ponte Taboada procedente de la ciudad de las Burgas, sólo podrán hacerlo de noche, donde el tren pasará las 22 horas y parará siempre que haya alguien que lo solicite. Por otra parte, tanto las estaciones de Ponte Taboada como de Bandeira se encuentran en los últimos años muy abandonadas al no haber ningún responsable al cargo. Si se quiere tomar el tren de noche hará falta una linterna propia para encontrar la salida y la entrada.