Crónica | Los sacerdotes se harán cargo de varias parroquias desde la rectoral de Agar
09 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los estradenses más viejos y alguno de los pocos párrocos que le quedan a estas tierras recuerdan que hace cincuenta años las necesidades religiosas y espirituales de los vecinos del amplio municipio eran atendidas por casi una treintena de sacerdotes. Había tantos que bien podían organizar un partido de rugby entre ellos, enfrentándose veteranos y novatos, y con suplentes esperando lesiones o cambios. En las fotos no cabían todos. Los tiempos cambiaron y ahora la mitad de las parroquias tienen problemas para que algún cura del entorno les celebre las misas. Hace unos meses falleció Gonzalo Cortizo, el párroco de Agar;?las parroquias del entorno se quedaron sin pastor espiritural. Uno los párrocos que quedan dijo ayer, tras conocer la noticia, que «es un regalo de Dios que el arzobispado desplace ahora a A Estrada a tres nuevos sacerdotes para ejercer en la zona Este del municipio». Los tres nuevos curas que llegan a A Estrada nacieron en Carballo, Pontevedra y Rivadulla. Tendrán su residencia oficial, y base de operaciones, en la rectoral de Agar, una de las más amplias y confortables de las muchas que existen en la zona, aunque precisará algunos arreglos. Se ocuparán de los oficicios religiosos y demás necesidades en las parroquias de Agar, Pardemarín, Rivela, Orazo, Loimil, Curantes, Olives, Arca y Souto.