A CONTRAPELO
04 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.ESTAMOS RECIBIENDO cada día un constante goteo informativo de masacres, guerras, atentados selectivos, asesinatos,... Muerte. Una palabra que se cuela entre nosotros como Pedro por su causa. Ya ni nos inmutamos y sólo ponemos cara de estupor cuando la cifra es elevada o el muerto es conocido. Entre tanto horror siempre podemos buscar algo para dignificar la condición humana. La acogida de niños saharauis en tierras de Rodeiro puede ser un perfecto ejemplo. Mamia, Mogaf, Magmuh, Salama y Wally estuvieron entre los vecinos del municipio, disfrutando de múltiples cosas de las que carecen en sus hogares y que para nosotros son cotidianas. Hoy toca la despedida y no faltarán las lágrimas entre los chicos pero sobre todo entre las familias que los acogieron. Porque seguro que recibieron más de lo que dieron. Ojalá se multipliquen los municipios acogedores en el 2004.