Crónica | El dilema de un concierto privado en Lalín Las fiestas patronales lalinenses no contarán con espectáculos de pago, ya que dentro del sector hostelero no hay quien esté dispuesto a asumir el reto del Concello
07 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?l Concello de Lalín propuso el reto: La localidad contaría con concierto de pago para As Dores 2003 si, única y exclusivamente, la hostelería asumía la gestión y responsabilidad del mismo. Pero la hostelría dijo no. Vamos, que ni quieren ni pueden, ni ná de ná. No es que a los dueños de bares, restaurantes y otras hierbas hosteleras no les seduzca la idea de que se les llene el local tras un espectáculo masivo. Claro que no, los motivos son otros diferentes y además vienen de lejos. La Asociación da Hostelerías de Lalín lleva a trancas y barrancas bastante tiempo, hasta tal punto que las últimas reuniones de la misma se asemejaban más a un desierto que a una asamblea normal y corriente. Momento de letargo La falta de inciativa es tal, que en el momento actual parece que a bordo del barco de la asociación solamente se mantienen Javier Montoto y Ramón Montilla, presidente y tesorero de la entidad respectivamente. Y ni siquiera ellos son optimistas. Con esta marejada de fondo, es normal que el reto del Concello para que la hostelería asuma la responsabilidad de un concierto privado ni tan siquiera se plantee en el seno del colectivo. Bastante tienen con no cerrar el chiringuito y soportar el momento de letargo de la asociación como para andarse con florituras. De este modo, y a no ser que acontezca un milagro, para volver a ver el pabellón lalinense lleno de entusiastas fans en plenas fiestas patronales, habrá que recurrir a los álbumes de fotos del año pasado. Sí, cuando Café Quijano sonó bien alto, y previo pago de los espectadores en la localidad lalinense. Y de paso, los 10 o 15 euros ahorrados para el concierto de este año, se pueden ir invirtiendo en churros, por ejemplo.