Malas artes

La Voz

DEZA

09 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Las elecciones ofrecen cada vez que se convocan una historia fija. Algún candidato acusa a otro de tapar sus carteles. Y es cierto que en el lío de tapar y retapar es también fijo lo de acusar de que le tapan a uno aunque al mismo tiempo se esté tapando a otro. Es la guerrilla y las malas artes. Están también quienes arrancan carteles ya que, sinceramente, sólo se caen muy pocos y los que realizan estas acciones autojustificándose en la pobreza, en el tener un buen mensaje y hasta en que no le gusta la cara de otro. Es un abanico de opciones muy grande. La justificación llega a ser también el exceso de ocupación del contrincante. Al juzgado van pocos.