EL CRISOL | O |
28 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LA FRASE no es mía. Es de Anxo Lugilde, y aparece en el inicio de su libro El drama de la quinta provincia gallega , que el sábado distribuyó este periódico. Señala Lugilde que aprendió la geografía de Galicia desde Barcelona así: La Coruña, Lugo, Orense, Pontevedra, Buenos Aires y Lalín. Escribe: «Lo de Lalín era evidente. La capital del mundo, el pueblo de mi padre». Y Buenos Aires, la quinta provincia. Ambos nombres unidos. Como los une Crespo. Aunque Crespo, lalinense, lo hace a su manera: Buenos Aires para el regidor no es la quinta provincia, es la parroquia número 51 de Lalín. Que también para él es la capital del mundo. Me gusta el orgullo de quienes sienten su pueblo como la capital del mundo, y a la vez lo abren a ese mundo. Escribía Celso Emilio Ferreiro «Onde o mundo se chama Celanova»; escribía Sanmartín Sobrino de un país llamado A Estrada. Y ahora lo hace Lugilde de Lalín, la capital del mundo. Me gusta un mundo sin ninguna capital, y por lo mismo, con tantísimas.