El alcalde de Lalín anuncia una gestión del Concello en clave empresarial y con una distribución de las competencias de cada concejalía entre varios ediles
01 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?osé Crespo está acostumbrado a sorprender. Mantiene una constante apuesta por la innovación y por situar a Lalín en la cúspide de la ola, ya sea política, cultural o deportiva. Que lo lalinense suene allende los mares y en cualquier rincón del planeta. Seguro que recuerdan su propuesta de unificación de concellos que ha motivado incluso la puesta en marcha de una investigación para darle cuerpo a la idea. Pero de nuevo se saca Crespo otro as de la manga, a punto de arrancar la campaña electoral. Mientras cierra flecos del programa -afirma que la lista está pero aún guardada en la caja fuerte- avanza sus pretensiones para los próximos cuatro años. Y realmente apuesta fuerte. Ayer aseguró que el mandato que comenzará el 26 de mayo será «moi importante para a historia do municipalismo galego». Toda una declaración de principios de la que desveló algunos apuntes.Sin duda destacan dos postulados que aplicará Crespo si repite en el sillón presidencial, algo que pocos discuten. Entre ellos, la conversión del Concello «no máis parecido a unha empresa do século XXI». No sabemos si con la pretensión de ganar dinero, piedra filosofal de cualquier empresa, o tan sólo en el aspecto de gestión. Una fórmula para optimizar recursos y ofrecer al vecino los servicios que precise.En segundo lugar, la revolución social y municipal del alcalde de Lalín incide en las competencias del grupo de gobierno. Se acabaron las concejalías unipersonales. Si lleva a la práctica su teoría, varios ediles se ocuparán de una determinada área. Y copiando el ejemplo del propio Crespo, hablemos de Deportes. Hasta ahora era un único edil quien tenía que abordar todo lo relativo a los equipos, escuelas,... Con la revolución «crespista» serán varios, aludiendo a las más de treinta modalidades deportivas que se practican en Lalín. Si fulanito controla de baloncesto, le tocará la china. Si menganito es un as en fútbol, pues más de lo mismo. Un reparto que busca facilitar la gestión. Y manteniendo el símil deportivo, no hay como hacer equipo para triunfar, aunque a veces valen las individualidades para salvar un partido. Y si no que se lo digan al Real Madrid, donde un Raúl o un Ronaldo pueden decantar un resultado.