Cuíña y Palmou

| XURXO MELCHOR |

DEZA

ENTRE LÍNEAS

17 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

VILALBA tiene un León y Lalín tenía un delfín. La marea negra del Prestige ha sido inclemente con el mar y en la arena llena de chapapote varó Xosé Cuíña, el que fue el todopoderoso conselleiro de Política Territorial. El eterno aspirante a sucesor. El mejor interlocutor con el poder que podía tener la comarca de Deza. A veces, tan bueno, que se pasaba. ¿Dónde se ha visto un polígono industrial con aceras de granito? El de Lalín las tiene. El caso es que Cuíña ha caído. ¿Quién lo diría? En Madrid no gustaba su galleguismo. Pero lo que no saben en el foro es que fue ese nacionalismo light el que catapultó al PPdeG al poder en la Xunta. La caída de Cuíña supone el ascenso de Jesús Palmou, de A Estrada. En la capital de Tabeirós ya hay quien dice que ahora ha llegado su momento. Es tiempo de cambios. Eso es lo único que está claro.