El líder de los socialistas gallegos llegó a A Illa pasadas las seis de la tarde. Con él, la plana mayor del PSOE de la comarca, con el diputado y coordinador provincial Modesto Pose al frente, y la eurodiputada Rosa Miguélez. En el encierro coincidieron con los responsables comarcales de Esquerda Unida. Touriño garantizó, en primer lugar, el pleno apoyo del Partido Socialista para «as xentes da ría na súa demanda de medios contra a mínima posibilidade de que o fuel poida chegar aquí». El secretario xeral del PSdeG apeló a la unión de esfuerzos para superar la crisis y evitar que la catástrofe se extienda a las rías de Arousa, Pontevedra y Vigo. Y, con respecto al mar arousano, fue explícito: «Temos que conseguir blindar a ría de Arousa», dijo. Aunque comenzó apelando a la necesidad de dejar la crítica política en un segundo plano, para centrarse en la lucha contra la contaminación, poco a poco su discurso fue encendiéndose hasta cargar también las tintas contra las administraciones autonómicas y estatal. Su actuación, en este caso, fue tildada en un primer momento de «rotundo fracaso», que pronto se convirtió en una «respuesta lamentable». Plan de coordinación «Dende o principio se tenta minimizar o que está a suceder, cando está claro que o Prestige supón unha catástrofe», lamentó el líder del PSOE gallego, para a continuación reclamar que los medios necesarios para prevenir la marea negra se engloben en un plan coordinado; un operativo de emergencia que permita preservar las Rías Baixas de los vertidos de fuel. «O que demandamos son respostas», resumió finalmente.