Fiel a su cita periódica con los estradenses, la unidad móvil de la ITV se instaló ayer en la explanada situada detrás de la estación de autobuses, y comenzó ya a prestar servicio, a todo tipo de vehículos y motocicletas, desde primera hora de la mañana. Casi una treintena de vehículos, de todo tipo, habían pasado por la inspección antes de la una de la tarde. Los horarios de la ITV móvil son de nueve de la mañana a una y media de la tarde, y de tres y media a seis. Como en anteriores ocasiones, este equipo permanecerá casi dos semanas en A Estrada; esta vez, desde ayer hasta el día 15, viernes. Y tiene previsto volver en enero. Los precios del servicio no cambiaron desde la última visita. Los dueños de vehículos normales de gasolina deben abonar 33,75 euros, los de turismos con catalizador 38,6, los de vehículos a gasoil de hasta 3.500 kilos pagarán 46,5 euros y los más grandes -incluidos camiones- 59,30. Por tractores y vehículos agrícolas se cobra 20,10. En las últimas estancias de la ITV en A Estrada, una media de 40 conductores pasaron cada día para revisar el estado de sus vehículos. El tiempo medio que se precisa para una revisión apenas lleva a 15 minutos, exceptuando la posible espera en la cola. Los responsables de la ITV sugieren, para quienes no deseean estar en una cola, que acudan a primera hora de la mañana. Casi un 40% de los vehículos superaron, en anteriores visitas, la inspección.