A Benito Lorenzo tenía pensado desplazarse a Nicaragua con los voluntarios de la Cruz Roja, pero como la organización tenía cubierto el cupo de plazas decidió comentárselo al alcalde de Caldas. De ahí surgió la colaboración final con la empresa de Santiago Espina Obras Hidráulicas para instalar una planta potabilizadora de aguas en el municipio de Ocotal, en Nueva Segovia. Antes de partir justificaba su viaje comentando que le gustaba echar una mano, «más teniendo en cuenta que mi padre fue emigrante y siempre necesitamos ayuda». Cinco proyectos Lorezo Ares decidió ofrecerse como voluntario al comité de emergencia para Centroamérica tras ver las imágenes ofrecidas por televisión sobre la tragedia causada por el huracán Mitch. Una vez que este organismo dependiente de Asuntos Exteriores evaluó sus conocimientos y aptitudes, le ofreció una serie de proyectos: reparto de alimentos y medicinas con Médicos sin Fronteras; inventario de daños en infraestructruas con Bomberos de Madrid; censo de niños huérfanos y desaparecidos con Anesvad; fumigación de zonas de aguas estancadas con Enfersa; e instalación de depuradoras con Espina.