En Berres hay datos que remontan al XVIII el inicio del trabajo en madera En la parroquia de Berres hay un poco más de 500 habitantes. En las poblaciones aledañas ni tan siquiera alcanzan esa cifra y, sin embargo, en esos lugares existen por lo menos treinta talleres artesanos de la madera dedicados al torneado. Números que, evidentemente, sorprenden. La pregunta obligada es entonces ¿por qué en Berres y no en otro sitio hay tantos trabajadores de la madera? No hay una sola respuesta, sino muchas. Los mismos carpinteros presentan distintos motivos.
27 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El carpintero artesano Carlos Pereiras Bernárdez de Riobó revela que del siglo XVIII ya hay datos de gente que estaba trabajando en esta artesanía en Berres. Hubo quienes se dedicaron a hacer tallas de madera e instrumentos en sus casas. Gente que se interesó por el trabajo de la madera como suplemento al trabajo de campo. «Precisamente, como el trabajo de campo era lo que había en toda Galicia, cuando llegaron los años de crisis económica lo más importante era tener el dinero para comprar la comida que aquí no se producía. Porque para eso no valía tener patatas o un cerdo o maíz en la casa, había que tener dinero para comprar azúcar y otros artículos de consumo. Como el trabajo en la madera era algo que ya se hacía, mucha más gente empezó a dedicarse a eso porque daba dinero», explica. En definitiva, en lugar de ocuparse con actividades agrícolas o ganaderas se dedicaron a montar talleres artesanos. Por su parte, Leopoldo Rey Bernárdez con 60 años encima como tornero en Berres resume «es muy fácil encontrar un motivo. Unos van trabajando con otros, entonces se va alargando. Después, cuando pueden se van poniendo solos y hacen una pequeña industria». Y así, poco a poco, los talleres crecen y se multiplican en toda la zona de A Estrada.