El APA del instituto Aller detectó venta de alcohol y de drogas junto al centro

RAQUEL TORRES LALÍN

DEZA

RAMÓN LEIRO

Donsión asegura que el curso pasado hubo intentos de abusos sexuales y brotes de violencia en las aulas La situación de violencia que vivió el instituto Ramón María Aller de Lalín va mucho más allá de las rayaduras en siete coches de profesores y personal no docente el día de las notas. En el último curso se produjeron episodios violentos en las aulas y algunos intentos de abusos sexuales a alumnas, según confirmó el presidente de la Asociación de Padres de Alumnos (APA), José Luis Pérez Donsión. Pero además se detectó venta de alcohol y drogas junto al centro «e isto é o máis grave», recalca Donsión.

23 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La violencia en el IES Aller tiene «moi preocupada» a la Asociación de Padres de Alumnos (APA), según reconoció ayer su presidente, José Luis Pérez Donsión. Éste aseguró que no se identificó a los alumnos que, según comunicó la dirección del centro a la delegación de Educación y al propio conselleiro, rayaron siete coches de profesores y personal no docente del centro el 20 de junio, después de que se entregasen las notas. La Guardia Civil -donde se presentaron cinco denuncias- continúa con las pesquisas. Los que sí están identificados son los escolares que durante el pasado curso intentaron abusar de algunas alumnas sin que los hechos pasasen a mayores. Se avisó a los padres, «pero din que non os dan controlado e deixan o tema nas mans dos profesores», dice. Los brotes de violencia entre alumnos en las aulas y los insultos a profesores fueron frecuentes en el último curso. Pero si algo preocupa a la directiva del APA es la venta de drogas y de alcohol en el entorno del centro escolar. Donsión reclama la implicación no sólo de padres y de la dirección del IES, sino también del Concello para que promueva campañas de concienciación y ordene controles por parte de la Policía Local. El presidente del APA reconoce que estos episodios son «graves» y que aunque están protagonizados por una minoría, «non son para nada feitos illados». Chicos de entre 12 y 16 años Los autores de las acciones violentas son adolescentes, de entre 12 y 16 años, con bajo rendimiento escolar y que viven situaciones conflictivas en sus hogares. La entrada de escolares procedentes de otros países provocó un aumento de la violencia, según Donsión, quien añade que «este preocupante asunto comeza xa nos centros de primaria».