El juez Baltasar Garzón quedó encantado con sus visitas a Carboeiro, la Semana Verde, Santiago y Padrón Tras tres días de intenso ajetreo, el juez Baltasar Garzón ha cerrado con un éxito incontestable la «operación Cocido». Su paso por Lalín no sólo ha servido para que miles de dezanos hayan podido conocer más de cerca al «hombre de hierro» de la Audiencia Nacional, sino que también ha valido para promocionar en toda España Lalín, Deza y, como no, el Cocido. Durante su estancia en la comarca, por motivos de seguridad, se evitó ofrecer el itinerario turístico de Garzón. Pasado el peligro, La Voz ha tenido acceso a la agenda dezana del magistrado: tres días de intensa actividad, viajes y visitas por doquier.
19 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El periplo de Baltasar Garzón en Deza comenzó con la llegada del magistrado de la Audiencia Nacional al aeropuerto de Lavacolla, en Santiago. Viernes 16. El vuelo de Garzón desde Madrid llega puntual. El alcalde de Lalín, Xosé Crespo, recoge al juez en Lavacolla a las 17.20 horas. Con una intensa vigilancia policial, el coche del regidor viaja hasta Casa Fontemaior, unas instalaciones de turismo rural propiedad del presidente de la Fundación Semana Verde, Xosé Maril, en las que el magistrado se hospedó. Nada más llegar, Garzón, su familia y los amigos que le acompañaron se cambian y se ponen ropa cómoda para conocer el monasterio de Carboeiro, la joya cultural y turística de la comarca. El juez quedó francamente impresionado con la belleza de Carboeiro e incluso insistió en visitar la cripta. Una cena privada con Crespo y Maril puso fin a su primera jornada en la comarca. Sábado 17. A las 9.15 horas, Garzón atiende a la prensa. Quince minutos más tarde, parte para Santiago. Con Xosé Crespo como guía, visita la catedral, la rúa Nova, la rúa do Vilar y el centro histórico de la capital gallega. Tras entrevistarse con el obispo auxiliar de Santiago, el dezano Luis Quinteiro, se desplazan hasta Padrón, donde comieron unos exquisitos timbales de lamprea en el restaurante Cheff Rivera. Una visita a la casa-museo de Rosalía de Castro y una cena frugal en el restaurante Cabanas de Lalín, a la que asistió el conselleiro de Política Territorial, Xosé Cuiña, pusieron fin a la segunda jornada. Domingo 19. El día grande del Cocido. Garzón es nombrado comendador de la Orden del Cocido, lee el pregón de la fiesta ante 70.000 personas y, posteriormente, acude a la comida oficial en el restaurante Agarimo de Lalín. Al terminar la comida, enciende con xeito la queimada y se despide de Lalín cantando el Miudiño a coro con Crespo, Cuiña y el presidente del Parlamento Galego, Xosé García.