El gobierno local desestima gran parte de las reclamaciones que piden algún tipo de indemnización La responsabilidad civil de las administraciones en ciertos accidentes que resultan del todo imprevisibles abre debates y polémicas a veces complejos y en otras ocasiones apasionantes. Hay sentencias que favorecen a quienes piden indemnización por caídas y lesiones leves en zonas y vías públicas, pero esos jueces no sabrían dar soluciones. El Concello estradense cuenta desde hace años con una póliza de responsabilidad civil, pero las demandas que piden indemnizaciones se multiplican y acosan al gobierno local.
12 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.F. S. CORDÓN A ESTRADA Una sentencia, que obligó al Concello de A Estrada y a la Xunta a abonar una indemnización millonaria a un joven de Riveira, que quedó tetrapléjico tras chocar una noche con su moto contra un árbol caído sobre una pista, encendió la luz de alarma en el gobierno local, hace pocos años, ante la avalancha de reclamaciones de este tipo que ya empezaba a apreciarse. En esos días, una familia reclamó también una fuerte indemnización por lesiones que sufrió su hija durante el desarrollo de una competición automovilista en la villa. Eran demandas quizá algo justificadas, pero ya entonces acosaban al Concello otras reclamaciones más raras, como la de un vecino que cayó por un terraplén cuando quiso orinar, de noche, desde la parte superior. Poco después se puso de moda reclamar dinero por daños que causaban los contenedores en turismos aparcados junto a ellos. Curiosamente, casi siempre ganaban los vecinos. El Concello acabó suscribiendo un seguro -al principio por 4 millones al año- que cubría su responsabilidad civil. Las últimas En los últimos meses se produjeron nuevas reclamaciones, por pequeños accidentes y en circunstancias un tanto curiosas: una canasta colocada en la plaza de la Feria cayó al suelo con el niño que se había colgado de la misma; otro pequeño se produjo un corte con un cristal tras bajar por un tobogán, en el parque infantil de la plaza Justo Martínez.