TERCERA DIVISIÓN Los jugadores rojinegros únicamente han sido capaces de marcar un gol en los últimos cuatro encuentros El nuevo milenio ha instalado al Lalín en una sequía goleadora que ya empieza a ser preocupante. Al igual que en el primer mes y medio de campeonato, los rojinegros acumulan, sin fortuna, ocasiones delante de la portería contraria, para acabar sucumbiendo con una de las escasa llegadas de sus oponentes. En Monforte, la historia volvió a repetirse. El Lemos, pese a ser superado, se llevó los puntos gracias a la ineficacia ofensiva lalinense. Aunque en esta ocasión, el árbitro también tuvo mucho que ver en la derrota.
29 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El Lalín regresó de Monforte con la tercera derrota del 2001, lo que hace pensar que a los rojinegros no le sientan bien los parones ligueros. De hecho, el inicio de competición fue similar a la vuelta de las vacaciones de Navidad. Al igual que en los primeros meses de competición, los rojinegros acaban los encuentros extenuados después de superar con creces a sus rivales, pero con el zurrón vacío. En lo que va de año, los de Acevedo cayeron ante el Porriño por 1-2 en el mejor encuentro de la temporada en el Cortizo. Siete días después perdía en Caselas en los últimos minutos, tras una segunda mitad repleta de ocasiones marradas, para ceder en la pasada jornada un punto en similares circunstacias ante el Deportivo Grove. Este domingo más de lo mismo. El Lemos hizo lo justo para llevarse los tres puntos. Le bastó aprovechar un penalti de Otero para derrotar a un equipo que, esta vez también tuvo que luchar contra el colegiado. El trencilla dejó de señalar un claro penalti sobre Óscar Méndez en el primer tiempo y a poco de iniciarse la segunda mitad expulsó de forma injusta a Alfredo por una mano inexistente. Pero ni la inferioridad numérica impidió que los rojinegros tuviesen en sus botas el triunfo. Nando, Ángel, Kusco y Óscar Méndez fueron incapaces de llevar el balón al fondo de las mallas.