TERCERA DIVISIÓN El Caselas, como en la primera vuelta, se llevó los puntos pese a las numerosas ocasiones de los rojinegros El Lalín se ha empeñado en mantener vivo en la competición al Caselas, un equipo que ha sumado la mitad de sus puntos ante el conjunto rojinegro. Al igual que en la prim,era vuelta en el Cortizo, los jugadores de José Manuel Acevedo dispusieron de las mejores ocasiones de gol, pero fueron los de Salceda quienes se llevaron el gato al agua. Toda una bestia negra. Pese a la derrota, los lalinenses transitan con tranquilidad por la tabla con una diferencia de ocho puntos sobre el Malpica que ocupa la antepenúltima posición.
15 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El Club Deportivo Lalín perdió una gran oportunidad de acercarse a los puestos altos de la tabla al caer derrotado por 1-0 frente al Caselas en las postrimerías del encuentro. Una curiosa relación la de los rojinegros con los de Salceda, ya que estos, últimos en la tabla con doce puntos, han sumado la mitad de ellos frente a los rojinegros. Y al igual que sucediera en la primera vuelta en el Cortizo, fueron los de Acevedo quienes disfrutaron de las mejores opciones para llevarse el partido. La primera mitad estuvo tremendamente nivelada y ninguno de los conjuntos fue capaz de acercarse con verdadero peligro hasta las inmediaciones del área rival. Un tiro de Nando desde lejos que se fue rozando el palo y otro de Iñaqui que tampoco vio portería, fue todo el bagaje ofensivo que se pudo ver en ese período. En la reanudación, el Lalín se hizo con el dominio del balón y de las ocasiones. Óscar Méndez, que entró en el equipo titular por las bajas de Javi Sánchez y Felipe, tuvo dos buenas oportunidades para desnivelar el marcador, pero no estuvo acertado. Álvaro también tuvo en sus botas el gol del triunfo, al igual que Iñaqui, cuyo remate era sacado bajo palos entre el portero y un defensor local. Pero sin duda, la clave del encuentro estuvo en un libre directo que envió Nando a la zona de la escuadra en la que suelen aparecer las telarañas. El balón pegó en la confluencia de ambos palos y se negó a entrar y, para más inri, Alfredo no acertó a introducir el rechace. En el descuento, lo que son las cosas, Marcial daba el triunfo a su equipo.