Cientos de niños de las comarcas de Deza y Tabeirós recibieron a sus majestades recién llegados de Oriente en el último avión Las comarcas de Deza y Tabeirós vivieron por todo lo alto la primera llegada del milenio de los Reyes Magos de Oriente, quienes tuvieron serias dificultades para tomar tierra a causa de las nefastas condiciones climatológicas. Pero ni el fuerte temporal reinante pudo impedir que sus magestades visitaran a unos niños del interior de Galicia por los que sienten una especial predilección.
05 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La primera visita del milenio de los Reyes Magos de Oriente, pese al temporal, fue la más aclamada de los últimos años por parte de los niños de las comarcas de Deza y Tabeirós. En Lalín y en Cruces, sus majestades realizaron el paseo triunfal agasajando a los pequeños con caramelos, que deboraron los dulces con los ojos como piedras. En Silleda, el Recinto Feiral Semana Verde fue el escenario de la llegada de los Reyes, mientras en Agolada fue el gimnasio del Pabellón quien sirvió para acoger a las ilustres majestades. En Rodeiro, como no podía ser de otra forma también fueron recibidos en honor de multitudes. Pararon el aguacero Como buenos magos, Sus Majestades de Oriente ordenaron parar el aguacero en la comarca Tabeirós-Montes poco después de las cinco de la tarde, hora en que iniciaban sus recorridos por A Estrada, Forcarei y Cerdedo. En la villa estradense, la cabalgata recorrió las calles -bastante animadas después del temporal- y cumplió todo su programa, aunque la recepción de los niños se trasladó al teatro. Ya con una tarde más tranquila, centenares de niños salieron al encuentro de los Reyes Magos. En Forcarei ocurrió algo similar. Hubo cabalgata, con carrozas, por las calles, ofrenda en la iglesia y un encuentro con los niños en los bajos del templo parroquial, con regalos y chocolatada. Y en Cerdedo, los Reyes Magos realizaron andando su recorrido por el pueblo, sin cabalgata pero con muchos niños en las calles. Hubo respresentación teatral en el colegio, y después una pequeña fiesta con chocolatada.