Marcha por el cambio en Dozón

ÓSCAR ALFEIRÁN LALIN

DEZA

RAMÓN LEIRO

Una manifestación de 500 personas pide el fin del conflicto entre el alcalde y los funcionarios Cerca de quinientas personas reclamaron ayer en Lalín una solución negociada al conflicto que mantienen los funcionarios de Dozón con el alcalde de este concello dezano, Adolfo Campos. La Confederación Intersindical Galega (CIG) registró un escrito en el Concello lalinense para pedir al regidor, Xosé Crespo, como responsable comarcal del PP, que intente dialogar con su compañero de partido.

01 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

El Campo da Feira de Lalín fue el punto de encuentro escogido por la CIG para iniciar la manifestación por el conflicto que mantiene el alcalde de Dozón con los funcionarios. Miembros de este sindicato venidos de toda Galicia llegaban en coches o en autobuses procedentes de Vigo, Pontevedra y O Salnés. La manifestación estaba encabezada por dos de los funcionarios a los que Adolfo Campos abrió expediente. Por un lado, el ya jubilado, José Manuel Lorenzo, y por otro, la delegada de la CIG, Ana Lois. A su lado, el presidente del sindicato, Manuel Mera, y el diputado autonómico, Bieito Lobeira Tres pancartas a la cabeza A la cabeza de la manifestación, tres pancartas gigantes. Las dos primeras, «Contra abusos no Concello de Dozón, dignidade laboral» y «Solidaridade cos traballadores do Concello de Dozón» eran reivindicativas, pero la tercera «Contra os dictadores e caciquiños» hacía referencia a una similitud entre Campos con los dictadores Hitler, Franco y el argentino Videla. Con un «Onde está, que non se ve, a democracia do PP» se inició la marcha. Por el casco urbano también corearon «alcalde de Dozón, cacique, dictador», «non á represión no Concello de Dozón», «Campos e PP, a mesma merda é» o «Campos, fascista, ti es o terrorista». Al llegar a la plaza del Concello hicieron una parada y empezaron los reivindicaciones. El secretario comarcal, Enrique García Outeiral, acusó de acoso y persecución a los funcionarios al alcalde de Dozón, que ya perdió diez contenciosos con los trabajadores y tres denuncias por lo penal, dos de las cuales están en trámite. «Campos tratou ós funcionarios con amenazas, insultos, imposición de vacacións e outras cousas», afirmó.