La familia y los amigos del pintor celebraron un pequeño acto para conmemorar el cuarto aniversario de su muerte Fusión de imaginación y erotismo, así definió el profesor Antón Castro, a la figura de José Otero Abeledo, Laxeiro. A pesar de no estar presente en cuerpo, el espíritu del genial pintor lalinense brilló otra vez con luz propia en el sencillo y cálido homenaje que su familia y amigos le tributaron en la jornada de ayer para conmemorar el cuarto aniversario de su fallecimiento.
21 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Aunque primero se celebró una reunión del patronato de la Fundación Laxeiro, la primera en Lalín, el acto más sentido y emotivo para los que conocieron al pintor de Donramiro, se produjo ante su panteón. El gaiteiro Plácido Rozas interpretó la muiñeira Laxeiro mientras su hija, Mari Cruz Otero, el alcalde de Lalín, y el concejal vigués, Carlos Príncipe hacían una ofrenda floral. Después Antón Pulido leyó unas palabras del escritor Neira Vilas que no pudo estar, y en las que el cruceño señaló no podía acordarse de Laxeiro sin una imagen llena de alegría. También destacó que su pintura era poesía. Por último, la violinista Inara Vecbastic, que acaba de ganar un concurso internacional en León, interpretó una pieza. Artistas dezanos como Paco Lareo, Paío, Pilar Taboada o Armindo Salgueiro, entre otros, y de otros lugares de Galicia, no quisieron faltar a este sentido homenaje al pintor de Donramiro. Además de familiares del artista y parte de la corporación lalinense.