Los nacionalistas señalan que el gobierno pone trabas a la oposición al sacarle poder de decisión al pleno El Bloque Nacionalista Galego de Lalín acusó al gobierno del Partido Popular de hacer una política de imagen y de escaparate que no se plasma en la ejecución de los proyectos que anuncian durante lo que va de la actual legislatura. El Bloque también criticó con dureza que desde el gobierno dirigido por Crespo se estén poniendo trabas a la labor de la oposición al quitarle poder de decisión a las sesiones plenarias y rechazando sistemáticamente todas las propuestas que presentan.
01 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El Bloque Nacionalista Galego de Lalín hizo ayer balance de lo que fue el primer año de gobierno del Partido Popular en la actual legislatura. En su análisis criticó especialmente la falta de plasmación de los proyectos que anuncian. «Fan unha política de imaxe e de escaparate anunciando grandes cousas que logo non fan, coma o plan de tráfico ou as instalacións deportivas», señaló el nacionalista Paco Vilariño en su intervención. Por otra parte, acusaron al gobierno dirigido por Crespo de actuar al servicio de unos pocos y no de todos los vecinos del municipio. «Os beneficios para a cidadanía pasan a ser beneficios para os amigos, caso da gardería que é unha inversión pública e dáselle a mans privadas para que a xestione», dijo Vilariño. El Bloque manifiesta que los populares se desocupan de la gestión diaria y no se responsabiliza de los problemas cotidianos de los vecinos. Además lo califica de ser el gobierno «das mil maravillas, cando está ben usúrpano como mérito seu, e o que non vai ben non ten nada que ver con eles». Los nacionalistas también señalaron que los seis concejales con dedicación exclusiva son excesivos y más «cando os que verdadeiramente traballan como o de Cultura e Facenda non a teñen». También incidió en que en el gobierno popular hay mucha descoordinación y el alcalde, Xosé Crespo, descalifica en muchas ocasiones a sus propios compañeros. Por otra parte, el BNG manifestó que los populares quiere gobernar como si se tratase de un partido único poniendo trabas al control democrático. Una prueba de ello, es que rechazan sistemáticamente todas las propuestas de la oposición y que le quitan capacidad de decisión al pleno, principal órgano democrático, trasladando las decisiones a las comisiones de gobierno. Los nacionalistas señalan que en lo que resta de legislatura seguirán preocupándose por los vecinos.