Están sin resolver las alegaciones presentadas por la asociación vecinal Olaia, por el BNG y por el PSOE Las nuevas tarifas del recibo del agua están siendo objeto de debate político y vecinal en Silleda. Las posiciones están encontradas y ni siquiera parece que el gobierno tenga clara la situación. La aplicación del incremento pedido por la adjudicataria deja dudas hasta el punto de que se desconoce si podrían estar aplicándose alzas en el recibo. El anuncio de incremento encontró las alegaciones de la asociación vecinal Olaia y del BNG y PSOE. El asunto de fondo es si se aplica el IPC o una fórmula polinómica que se elabora con costes de producción del servicio. Mientras no se resuelva, el precio no puede variar.
15 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Recientemente edil socialista, Gerardo Lázara, daba por validas las alegaciones considerando «silencio adminitrativo», tras informarse en la secretaría municipal. El grupo de BNG concedió ayer imprtancia a que el alcalde no rebatiese la posición del PSOE «cando rebate todo». Cuestiona el asesoramiento municipal y explica que existen dos fase en el proceso: la aprobación, publicación y exposición de los acuerdos provisionales y la resolución de las reclamaciones, aprobación y publicación de los acuerdos definitivos. El proceso de la subida del agua «atopase paralizado», dice el BNG, porque mientras no se cierre la segunda fase del proceso tras aprobarse con carácter inicial «as tarifas non poden ser modificadas nin a suba nin a abixa». Para el acuerdo definitivo será preciso el acuerdo plenario mayoritario. Para acudir al contencioso administrativo contrala subida hace falta que el acuerdo sea definitivo. El BNG, en el debate del precio del agua, mantiene que sólo se podrá subir si la tarifa media es inferior al coste unitario. Considera que el gobierno desde su mayoría tiene dudas en la subida porque por primera vez alega contra el alza un colectivo vecinal «onde está a canteira de votos».