Ilusionado en su llegada al Blackpearl de Tailandia, el entrenador santiagués está «convencido» de la permanencia en Segunda del club que dejó en diciembre
09 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Pocos entrenadores dejaron una huella tan profunda en el Burela FS como David Rial Bello (Santiago de Compostela, 1991). Su férreo liderazgo marcó al Vista Alegre durante tres temporadas y media en las que el cuadro masculino volvió a codearse con la élite, pero el pasado diciembre se despidió falto de energías. En Tailandia al frente del Blackpearl United, donde releva a Juanma Marrube, recupera la ilusión.
—¿Cómo se siente en el inicio de esta etapa?
—Era un cambio que necesitaba. Tras salir de Burela, necesitaba descansar, me di un par de meses y ahora me apetecía vivir una experiencia así, en un país lejano. Conozco gente que ya trabajó en Tailandia y me dio muy buenas referencias, y este es un club que da todas las facilidades; muy profesional, con un staff muy grande, con mucha capacidad económica... Eran el momento y el club adecuados, estoy muy contento.
—¿Cuándo empezarán a competir?
—Aquí todos los jugadores son profesionales y cobran los 12 meses, así que el club quería comenzar a trabajar con margen, aunque la liga no empieza hasta el 2 de mayo. Hicimos una primera semana meramente física, en esta ya introdujimos balón y el sábado jugamos un partido amistoso.
—¿Cuál será su objetivo ahí?
—Por presupuesto y capacidad, tenemos que ser ambiciosos. Ahora mismo están el Thakam, que fue el campeón las tres últimas temporadas, y el Port, que perdió esta liga en la última jornada, y tienen a la mayoría de los jugadores de la selección. Solo permiten tres extranjeros por plantilla, así que es muy importante tener a los nacionales más desequilibrantes, pero nosotros tenemos jugadores de buen nivel, con capacidad para crecer y creo que hemos dado un salto de calidad con los extranjeros. Mi intención es que peleemos por los títulos esta temporada.
—En cuanto salió del Burela, se le vinculó con el Blackpearl. ¿Cuándo se cerró el acuerdo?
—Ya antes de acabar la pasada temporada en Primera tuve varias ofertas, también estos seis últimos meses. La primera vez que me llaman de Tailandia aun no me había ido del Burela, pero simplemente fue un contacto. Una vez que me voy sí que me vuelven a llamar y les pido un tiempo porque necesitaba desconectar un poco. A partir de enero las conversaciones fueron más fluidas. Ya conocía a la gente del club, del cuerpo técnico y a españoles que trabajan allí y todo fue bastante rápido.
—Ya había pasado parte del verano en Indonesia. ¿Le atraía el sudeste asiático?
—Creo que es una potencia muy emergente en el fútbol sala. Lo hemos visto en la reciente Copa Asia, donde Indonesia hizo un muy buen papel. Aquí en Tailandia ya estuvo Pulpis con la selección y con Chonburi, con el que ganó la Copa Asia de clubes, y es un referente. Este es un país con mucha tradición de fútbol sala y que confía mucho en el entrenador extranjero, así que es de las mejores opciones si te planteas salir de Europa.
—Ya desde la distancia, ¿cómo ve al Reyco Burela FS?
—Veo todos sus partidos y me está gustando lo que hace. El principio fue un poco complicado porque, aparte de mi salida, hubo muchos cambios de jugadores y tuvieron convocatorias muy cortas, pero ahora veo al equipo sólido. Contra Zaragoza pudieron puntuar perfectamente, contra Pinatar fueron superiores... Soy muy positivo. Estoy convencido de que se van a salvar. Ya lo estaba antes de mi salida y ahora viene esa parte del calendario en la que deben sumar.
—¿Ahora se arrepiente de haber renovado el pasado verano?
—Fue una decisión muy meditada y, si la tomé en ese momento, es porque sentí que era lo mejor. Luego no recuperé la energía que necesitaba y decidí salir. Creo que fue lo mejor para todos porque a mí me ha ayudado a liberarme, a descansar, y al equipo lo veo jugar más liberado, más suelto y relajado.
—¿Sabía que se iban a dar tantos cambios en el equipo?
—Ya teníamos en mente hacer algún cambio, pero no era sabedor de ninguno. El día que yo me voy, José Luis (Sáez) me comunica que Meira y Marquinho le habían pedido salir. Es verdad que ya teníamos cerrada la incorporación de Nico, que ya estaba entrenando con nosotros, y con Israr, que nos dejó muy buenas sensaciones en pretemporada, trabajamos duro durante dos o tres meses y teníamos un acuerdo con él y su club, Cosmo. Entiendo que las decisiones que se tomaron después son fruto de un cambio de modelo y entrenador.
—Y en lo extradeportivo, ¿cómo ve los avances del club?
—Es una situación complicada. Se han producido muchos cambios, también en el equipo femenino, y eso a veces es bueno porque el desgaste era importante y ayuda que llegue gente con la cabeza más fresca. Poco a poco van subsanando la situación, se va estabilizando y la estabilidad económica también pasa por la estabilidad deportiva. Sin la salvación todo sería más complicado, pero veo al Burela en el camino para quedarse en Segunda.
—Cuando fichó por el Blackpearl tuvo numerosas felicitaciones desde A Mariña, incluso del Xove FS.
—Siento que la gente me valora, ya no como entrenador, también como persona. Me hace ilusión. Con el Xove no tuve un contacto diario ni competí, pero creo que valoran el trato personal que tuvimos cuando jugamos contra ellos o cuando nos interesó un jugador, como fue ahora Nico. Intentamos actuar de una manera noble, sin ser altivos ni sentirnos más que ellos. Lo mismo me pasa con mucha gente de Burela, que empezaron siendo aficionados y ahora son amigos. Me siento muy querido, siento Burela mi casa y cuando tenga unos días iré por allí.
—¿Qué planes tiene en el futuro el David Rial entrenador?
—No pienso mucho en ello. Vengo a un proyecto bonito, con ganas de crecer y mucho potencial económico. Pertenece a la marca Imane, que también lleva al Córdoba y el Cartagena en España. El año que viene vuelve la Copa Asia, que lleva sin jugarse desde la pandemia, y me gustaría estar allí. Tengo un contrato por varias temporadas, así que estoy tranquilo, pero soy una persona que se deja llevar por cómo se encuentra. Si en un momento tengo que marcharme porque creo que es lo más beneficioso para todos, como me pasó en Burela, lo haré.