Los de Simeone tienen muy cerca el pase a la final de Sevilla tras una noche histórica y un sólido plan para mantener la ventaja en el segundo tiempo
12 feb 2026 . Actualizado a las 23:21 h.El Atlético de Madrid fue un huracán en la ida de las semifinales de la Copa del Rey ante el Barcelona, dejando muy encarrilado su pase a la final de Sevilla. Y lo fue desde el primer minuto, con una presión agresiva y constante, y la insistencia en atacar los espacios a la espalda de la defensa azulgrana en transiciones vertiginosas con la velocidad de Lookman y Giuliano. No obstante, el primer tanto llegó de manera totalmente inesperada: un pase atrás de Eric García, Joan García midió mal el bote del balón y este acabó en la red. Fue un gol imprevisto, aunque el Atlético ya había rozado el tanto antes con una clara ocasión de Giuliano.
La duda era qué haría el Atlético con la ventaja mínima y casi toda la eliminatoria por delante. En otras ocasiones, el plan rojiblanco pasaba por protegerse y no arriesgar; esta vez, no. La sensación en el Metropolitano era la de estar viviendo un partido histórico. Griezmann, por si quedaba alguna duda de que el Atlético solo miraba hacia adelante, firmó un gol brillante con un «pase a la red», colando el balón entre las piernas de Koundé.
El conjunto rojiblanco no bajaba el ritmo y Julián Álvarez, peleado con el gol desde hacía tiempo, tuvo poco después la oportunidad de hacer el tercero en otra rápida transición, pero erró en la definición. Lejos de lamentarse, «La Araña» se alimentó de la atmósfera del estadio para asumir el protagonismo y atrapar en su telaraña el 4-0. Una jugada en la que volvió a intervenir el dúo Giuliano-Lookman, denominador común del ataque atlético en la primera mitad.
El descanso fue un alivio para el Barcelona más frágil de la era Hansi Flick, que intentó recomponer al equipo en el minuto 37 con la entrada de Lewandowski por Casadó —el centrocampista estaba condicionado por una amarilla—, pero la decisión no surtió efecto. Para medir el impacto del vendaval rojiblanco en el primer tiempo bastaba con echar mano de los datos: hacía 83 años que el Barcelona no se iba al descanso con un 4-0 en contra.
Cuestión de detalles y ninguno del Barça
El Barcelona salió con otro aire tras el descanso, con mayor actividad ofensiva y más fluidez en la circulación. Fermín López pudo recortar distancias, pero se encontró con una gran intervención de Musso, que volvió a demostrar que está preparado para algo más que ser un portero copero, aunque Oblak sigue siendo indiscutible para Simeone. Cubarsí logró marcar en una jugada embarullada tras un saque de esquina, pero el tanto fue anulado por fuera de juego. El partido se detuvo durante siete minutos mientras el VAR confirmaba que Lewandowski —quien tocó previamente el balón— estaba adelantado por milímetros. Cuestión de detalles, y ninguno favoreció al Barcelona en toda la noche.
Por el lado rojiblanco, tras el tremendo esfuerzo de la primera mitad, el guion pasó por conservar la ventaja sin renunciar a la amenaza ofensiva. Era necesario mantener piernas frescas arriba, por lo que Simeone dio entrada a Baena y Sorloth por Griezmann y Julián Álvarez, respectivamente. Más tarde también ingresó Almada por Lookman, que selló su primera gran noche como rojiblanco en el Metropolitano. El Atlético agradeció los cambios, así como el nuevo dibujo de Simeone, que reforzó el mediocampo y dejó a Sorloth como referencia para fijar a los centrales azulgranas. Con ello, el equipo recuperó territorio y control.
La noche se tornó aún peor para el Barcelona con la expulsión de Eric García en el minuto 85, lo que mermó definitivamente sus opciones y debilitó todavía más la defensa. Sorloth estuvo cerca de firmar el 5-0, pero no logró conectar correctamente casi bajo palos, como tampoco Ferran Torres pudo hacer el 4-1 en un cabezazo tras un saque de esquina. Entre ambas ocasiones, Koke se marchó ovacionado por la afición rojiblanca, rendida ante su capitán y motor del equipo. Fue el broche perfecto para el Atlético en el partido en el Metropolitano, estadio que guardará en sus cimientos los ecos de una noche tan histórica. Al Barcelona solo le queda soñar con un milagro en la vuelta en el Camp Nou.
Ficha técnica
Atlético de Madrid: Musso; Molina, Pubill, Hancko, Ruggeri; G. Simeone, Llorente, Koke (Le Normand, min 90); Lookman (Almada, min 73), Griezmann (Baena, min 69) y Julián Álvarez (Sorloth, min 69).
Barcelona: Joan Garcia; Koundé, Cubarsí (Araujo, min77), Eric Garcia, Balde (Cancelo, min 77); De Jong, Casadó (Lewandowski, min 37), Fermín (Gerard Martín, min 87); Olmo, Lamine Yamal y Ferran Torres.
Goles: 1-0, min 7: Eric Garcia (pp); 2-0, min14: Griezmann; 3-0, min 33: Lookman; 4-0, min 45+2: Julián Álvarez.
Árbitro: Martínez Munuera (c. valenciano). Amonestó con tarjeta amarilla a G. Simeone, Llorente, Baena, Pubill y Ruggeri por parte del Atlético de Madrid, y a Casadó, Fermín y Olmo en el Barcelona; y expulsó con roja directa a Eric Garcia en el Barcelona.