La nueva era de Aston Martin comienza con problemas técnicos y un monoplaza en fase embrionaria
DEPORTES
La obra magna de Adrian Newey muestra su decoración definitiva, que no sus formas finales, en una presentación oficial plagada de fallos en la retransmisión
10 feb 2026 . Actualizado a las 11:28 h.Hay un cierto aroma a cambio de ciclo en el ambiente en torno a Aston Martin. La llegada de Adrian Newey, el Da Vinci de la ingeniería aeronáutica en la fórmula 1, supuso un cambio no solo de diseñador, sino de filosofía. El hombre tras todos los éxitos de Red Bull —con permiso de Vettel y Verstappen, que no es poco— se hace con el poder absoluto en el equipo para dar una intentona final por convertirse en el referente en la nueva era de la competición. Y en su primera aparición oficial como jefe de equipo asumió el rol protagonista con orgullo.
No es casual también el lugar donde se ha celebrado este lunes el evento. El escenario elegido para la presentación en sociedad del AMR26, que ya se vio en Montmeló durante el shakedown, no es Silverstone, donde está la sede y la nueva flamante fábrica, sino que se han ido a la localidad de Dhahran y más concretamente al Ithra, el nombre corto del Centro Rey Abdulaziz para la Cultura Mundial de Arabia Saudí. Este centro social y cultural es, a todos los efectos, la sede social de Aramco, la petrolera nacional que paga la fiesta (decir que patrocina es quedarse corto) a Aston Martin. Toda una declaración de intenciones sobre quién pone el dinero y a quién hay que rendir cuentas de este megalómano proyecto.
La llegada de Honda al equipo como motorista también supone toda una revolución. De hecho, puede ser el gran factor diferencial. Los nipones, tras el fiasco con McLaren, se asociaron con Red Bull para acompañarles en la era gloriosa de Verstappen, cuyo final —aún no se sabe si definitivo— se firmó de la mano de Lando Norris y su McLaren Mercedes. Con este reciente bagaje como éxito, se incorporan a la estructura de Aston Martin con ganas de seguir de la mano de Newey cosechando glorias, en este caso de color verde.
En cuanto al acto en sí, no se puede decir que fuera un éxito. De hecho, todo lo contrario: técnicamente fue un desastre. Comenzó casi veinte minutos más tarde, Lawrence Stroll apenas veía el teleprompter para leer el corto discurso inicial, la retransmisión se cortó varios minutos... No llegaron a tiempo para la pretemporada, no iba a hacerlo la presentación. Pero una vez que salió a la luz, la primera sorpresa fue una pintura mate verde que combina con las zonas negras donde, como advirtió Newey después, es donde los detalles cuentan.
El padre del AMR26 recordó que en pleno cambio de normativa, quien sea capaz de evolucionar más será quien lleve las de ganar. «Recordemos lo que pasó en el 2022, con las reglas que teníamos hasta ahora. Va a ser clave saber adaptarse a lo largo de los meses y los próximos años», avanzó de nuevo, y ya advirtió: «El coche que vimos en los test de Barcelona será muy distinto al que se verá en la primera carrera en Melbourne, y este será muy distinto al que se verá en las carreras venideras». Que nadie se quede con la foto de esta presentación porque, problemas técnicos aparte, el monoplaza está pensado para mejorar.
Alonso piensa en la segunda parte del año
Fernando Alonso no se salió un ápice del guion previsible. «Los nuevos comienzos siempre son interesantes y este año más con el cambio de reglamentación. Y para nosotros también, con Honda como compañero de viaje», dijo, antes de incidir en que esta primera versión del AMR26 no debe ser la final. Ese es el espíritu que quiere implementar Newey en el coche, así ha trabajado y ese es el relato impuesto. «Creo que iremos de menos a más durante el campeonato. Ojalá podamos a mitad de año, la segunda mitad, un coche que nos permita estar luchando por cosas grandes. Tenemos los ingredientes, como el mejor diseñador de coches que ha existido, un túnel de viento y unas instalaciones top y nos falta tiempo para ponerlo todo junto», destacó.
Después, durante la presentación en sí, Alonso bromeaba con la novedad que va a vivir este año: «Llevo corriendo toda mi carrera contra coches creados por Adrian Newey». Ya solo por eso, va a ser un cambio radical, aunque insistió en que hay que esperar. «Los test de Baréin y las dos primeras carreras dictarán el camino que debemos tomar para el resto de la temporada», apuntó.
Este es un año clave para Alonso. como bien sospecha todo el mundo. A unas semanas de ser padre por primera vez, las prioridades del español cambiarán progresivamente. Aunque como siempre se mostró más que ilusionado ante los medios y dejó claro que este va a ser otro año en el que luchará con uñas y dientes, en el ambiente hay una posibilidad que nadie puede ocultar: si el AMR26 no es ganador, será complicado convencer al asturiano para que siga.
En julio cumplirá 45 años, una anomalía en la actual Fórmula 1 y prácticamente en cualquier disciplina deportiva. Eso no significa que se vaya a rendir, pero el inevitable paso del tiempo juega en contra de la decisión que tendrá que tomar a no mucho tardar. Si Newey ha dado con la clave, otra vez, la bandera española y la cruz de la victoria asturiana seguirán. Si no, quizá esta haya sido la última vez que veamos a Fernando Alonso ilusionar a la afición con su nuevo coche.