Belén Feal reconoció el duro golpe de la derrota ante Penya Esplugues, pero pidió a su equipo seguir trabajando con «humildad y responsabilidad»
09 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Reyco Burela FS sufrió en la visita del Penya Esplugues su octava derrota consecutiva en la liga y su supervivencia en la Primera Iberdrola es cada vez más improbable. Son diez puntos con 13 jornadas por disputarse los que separan de la zona de permanencia a un equipo mariñano decidido a seguir trabajando al máximo de sus posibilidades hasta el término de la temporada. Eso, al menos, pide Belén Feal, una entrenadora que reconoció el duro golpe que supuso la última derrota en un Vista Alegre donde todavía no vencieron, pero recordó que quedan cuatro meses que deben afrontar con «humildad y responsabilidad».
«No estamos aquí engañando a nadie, somos lo que somos y estamos trabajando para dar nuestra mejor versión. Tenemos claro que hasta donde nos dé tenemos que hacerlo siendo un equipo y no podemos bajar los brazos. Nos quedan cuatro meses de competición y tenemos que seguir trabajando porque nosotras, y yo personalmente, », apuntó la joven entrenadora ferrolana, debutante como entrenadora en la élite y al frente de un equipo hecho desde cero y con un notable peso de las futbolistas que el pasado curso militaban en el filial.
«Ver la grada llena, sin parar de animar es algo que te calienta por dentro, a pesar de ser muy duro y muy complicado afrontar la semana y seguir trabajando sin ver la recompensa. Hay mejora en las niñas, están creciendo y las que tienen más experiencia ayudan. Creamos un grupo prácticamente desde cero y con eso seguir hasta el final y no bajar los brazos», desarrolló Feal.
Sobre el partido, marcado en rojo porque ofrecía al Burela la posibilidad de engancharse a la lucha por la permanencia, no ocultó su decepción por el resultado, pero también destacó el crecimiento competitivo de sus pupilas. «Es una derrota dura, sabíamos que era un partido importante para acercarnos», dijo de lo que describió como un choque «igualado hasta el final, que pudo caer para cualquier lado, como la primera vuelta», cuando las mariñanas lograron el 2-3 que supuso su última victoria hasta el momento.
Experiencia y confianza
El gol de Lara Díaz a los ocho segundos de la segunda parte hizo soñar a la escuadra naranja con recuperar una dinámica de resultados positiva: «Es un subidón anímico salir a la pista y ver que empezamos bien, pero ellas no se arrugaron, tuvieron el balón y generaron situaciones de peligro. Son un equipo muy trabajado, intenso, vertical y tienen la confianza cara al gol que a nosotras nos falta. Hubo situaciones de segundo palo que no llegamos, balones parados que el balón no nos va donde queremos... Hay que seguir trabajando, nos falta confianza y experiencia, pero se nota la mejora del equipo».