El partido del Real Madrid en Valencia evidencia que la relación entre Carvajal y Arbeloa está rota
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El capitán del Real Madrid, que acaba contrato a final de temporada, apenas ha jugado con su excompañero como entrenador
09 feb 2026 . Actualizado a las 18:03 h.El Real Madrid sumó tres puntos de oro en su visita a Mestalla, pero más allá de la victoria ante el Valencia, dentro del conjunto blanco se ha abierto un debate en relación a la situación de Dani Carvajal. ¿Qué pasa con el capitán? A pesar de seguir la estela del Barça en la clasificación, la noticia estuvo más centrada en el enfado del lateral español después de no disputar ni un minuto del encuentro y verse adelantado tanto por el canterano David Jiménez —que fue titular— como por Trent Alexander-Arnold en la segunda parte.
El capitán ha caído en desgracia desde la llegada de Álvaro Arbeloa al banquillo. Recibió el alta médica el 2 de enero después de permanecer dos meses fuera de los terrenos de juego por una artroscopia en la rodilla derecha tras una dolencia sufrida en el clásico del 26 de octubre. Desde que está disponible para jugar, Carvajal lleva diez convocatorias sin ser titular y solo ha disputado 27 minutos de los 900 posibles, sin haber llegado a jugar en un partido de Liga en lo que va del 2026.
Desde que su excompañero Arbeloa se hiciera cargo del banquillo del Real Madrid, la realidad es que la situación de Carvajal ha dado un giro de 180 grados en comparación a la que vivía con Xabi Alonso. En plena escasez de laterales, Arbeloa ha preferido poner antes a jugadores fuera de posición como Fede Valverde o Raúl Asencio. Ahora, que parece tener a todos los jugadores de banda derecha disponibles, como en el duelo ante el Valencia, ha preferido apostar por David Jiménez y por Trent.
Una situación que extraña y que habría sido difícil de imaginar cuando forjaron una gran amistad, a pesar de competir por un puesto en el once cuando compartieron vestuario en el Real Madrid entre el 2013 y el 2016. En aquel duelo por la titularidad en el lateral derecho, Carvajal fue el gran ganador, ya que se asentó como titular tras el regreso de su experiencia en Alemania con el Bayer Leverkusen, disputando 45 partidos y 3.376 minutos en la campaña 2013-14, frente a los 30 y 2.355 de Arbeloa. La tendencia se mantuvo e incluso se incrementó a lo largo de las dos siguientes temporadas, lo que obligó al ahora técnico blanco a hacer las maletas en el 2016.
El mundial, de fondo
El capitán, que además está a cuatro meses y tres semanas de acabar su contrato con el Real Madrid, parece que no entra en los planes a corto plazo de su entrenador. Así lo ha dejado patente Arbeloa en sus alineaciones y la cara de circunstancias de Carvajal en Valencia, cuando ni siquiera salió a calentar y vio cómo Jiménez y Trent tenían minutos. El enfado del capitán, al que se le vieron varios gestos en el banquillo durante el choque, terminó de explotar tras el partido, cuando se dirigió al preparador físico Antonio Pintus, visiblemente molesto, pidiendo explicaciones por no salir ni a calentar mientras hacían ejercicios de recuperación.
Este ostracismo que parece vivir Carvajal hace peligrar su puesto en la selección española de cara al mundial del próximo verano. Además de no contar con minutos, la competencia en su puesto crece con otros futbolistas como Pedro Porro y Marcos Llorente, que parecen haber ganado ventaja en el equipo de Luis de la Fuente.
Arbeloa intentó quitar hierro al asunto al ser preguntado por el supuesto enfado de Carvajal y aseguró que el capitán todavía no ha alcanzado su mejor nivel después de la lesión. El técnico blanco aseveró que aunque cada vez está «mejor» en los entrenamientos, no piensa «correr ningún riesgo», para de este modo evitar una recaída que le haga perder todo este tiempo que ha conseguido ganar.
Una explicación que parece lógica, pero que no le sirve a Carvajal, que cree que su actual rol en el equipo se puede convertir en un problema. Con el capitán en un limbo del que no se sabe si va a poder salir, un canterano que según demostró en Valencia no desentona y la vuelta de Trent al equipo, los partidos se empiezan a apretar en un calendario madridista que no perdona ningún día malo y exige estar al máximo de las posibilidades.