El análisis de la Super Bowl por Carlos Pastoriza: La revancha de los Seattle Seahawks

Carlos Pastoriza

DEPORTES

Drake Maye, de los Patriots, y Jaxon Smith Njigba, de los Seahawks
Drake Maye, de los Patriots, y Jaxon Smith Njigba, de los Seahawks Reuters

Se quedó a una yarda de derrotar a los Patriots en la final del 2015

05 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El otro día un amigo me preguntaba que por qué ese fanatismo por la Super Bowl, que entendía que amemos el deporte, pero que a veces le parecía que lo de este partido era un postureo, y me hizo pensar. Es verdad que mucha gente que ve este partido no ve la temporada regular y es cierto que el circo que es la NFL se magnifica en su gran final, pero es igual de real que, para aquellas personas que, como yo, vemos todos los partidos del año este sigue siendo especial, incluso aunque no lo juegue nuestro equipo. Y pensé que quizá sea por las narrativas que siempre tienen estos partidos. En este tenemos varias:

La Super Bowl de la venganza

Nos remontamos once años atrás. En el 2015 Seattle está a tan solo una yarda para anotar un touchdown y sentenciar la final, en el backfield el mejor y más potente corredor de la liga Marshawn Lynch, con esa bestia (era su apodo) lo lógico sería correr, pero su entrenador Pete Carroll decide intentar engañar a la defensa de los Patriots a solo una yarda de anotar, lanza, resultado interceptado por New England y la Super Bowl se la volvía a quedar Tom Brady.

El exorcismo de los fantasmas

Corría el año 2019 y un joven de segundo año Sam Darnold, lanzando entonces para los Jets, se enfrentaba a la defensa de los Patriots. Aquel día no solo perdió el partido 33-0. Perdió la fe. Pues tras una de estas intercepciones y con cara de no procesar lo que estaba ocurriendo, confeso a su entrenador «I’m seeing ghosts», ese «veo fantasmas» como resumen de no entender lo que ocurría en el campo. Siete años después, Sam vuelve a enfrentarse a esa sombra llamada New England, contra la que jamás ha conseguido ganar, buscando esta vez ver la luz entre la oscuridad.

El heredero de una dinastía

Drake Maye no es un quarterback más de la liga, al menos no en New England. Para los Patriots, Drake es el heredero al trono enorme y frío que dejó Tom Brady, el elegido para devolver el brillo a la mayor dinastía vista en el deporte americano profesional.

María Pedreda

Y debe hacerlo tan solo siete años después de la última final ganada por los Patriots. Donde otros tardan décadas en reconstruirse New England lo ha logrado solo en siete años y gran parte de la responsabilidad la tiene su jovencísimo jugador. Está a solo un paso de demostrar que ese trono que reclama no le queda grande.

O será porque incluso cuando la lógica y los números nos dicen que el ganador de este año debería ser Seattle —son el número 1—, tienen a la mejor defensa de la liga y los Patriots a duras penas entra en el top 10. Además, tienen al mejor receptor, Jaxon Smith-Njigba. El cuerpo de receptores de los Patriots se sostiene sobre un Stefon Diggs ya muy veterano y, a pesar de todo esto, ves el 9-0 que los Patriots han conseguido fuera de casa y te hace dudar. O será porque, a diferencia de otros deportes, los play-offs son a un solo partido, incluida su final, lo que hace que llegar y, ya no digamos, ganarla sea dificilísimo.

Lo que de verdad hace tan especial a este partido es que un equipo se despertará el lunes llorando y otro, campeón del mundo; y porque en este deporte ganar este partido te convierte en el mejor del planeta y nosotros tenemos la suerte de verlo cada año. Y por eso amamos la Super Bowl.

Los Patriots, a un paso de ser la franquicia más exitosa

En la madrugada del domingo al lunes (00.30 horas, Dazn y Cuatro) se definirá el campeón de la NFL en la edición 60 de la Super Bowl. El encuentro tendrá lugar en el Levi’s Stadium de Santa Clara (California), cuya capacidad es de 68.500 espectadores. En el descanso actuará Bad Bunny y no presenciará el encuentro el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

Esta será la duodécima aparición de los New England Patriots en el definitivo encuentro, es decir, participó en el 20 %, marcando una diferencia notable con sus más cercanos perseguidores —Pittsburgh Steelers, San Francisco 49ers y Dallas Cowbows— que tienen ocho cada uno.

En cuanto a títulos, los Patriots están igualados con los Pittsburgh con seis, seguidos de los 49ers y Cowbows con cinco. New England se considera la franquicia más exitosa de la NFL en la era moderna y si conquistan esta edición no habrá argumentos para negarlo. Además, es el único equipo que apareció en la Super Bowl en cinco décadas consecutivas, llegando por lo menos una vez en 1980, 1990, en el 2000, en el 2010 y en el 2020.

Por otra parte, los Seattle Seahawks conquistaron en una ocasión la Super Bowl. Fue en el 2014 cuando derrotaron por 43-8 a los Denver Broncos. A la gran cita llegaron en dos ocasiones más, pero cayeron en el 2006 por 21-10 ante los Pittsburgh Steelers y en el 2015 ante los New England Patriots (28-24).