El Real Madrid ha acumulado unas ganancias de 37,9 millones, por los 34,9 del Atlético, los 26,4 del Athletic y los 19,9 del Villarreal
29 ene 2026 . Actualizado a las 21:05 h.La Champions League sigue siendo el principal motor económico del fútbol europeo. Más allá del espectáculo deportivo, cuya máxima expresión se vivió en la última jornada de infarto, la fase liga de la edición 2025-26 confirma hasta qué punto el nuevo formato refuerza la relación directa entre rendimiento deportivo y la rentabilidad económica.
El Barcelona ha sido el club que mejor ha capitalizado esta fase inicial. El conjunto azulgrana ha ganado 52,89 millones de euros gracias a sus victorias y a haber conseguido el acceso directo a los octavos a través del top 8. Mientras, el Real Madrid suma 37,93 millones de ganancias, mientras que el Atlético de Madrid se queda en 34,95. Los tres continúan en la competición y mantienen abierta una vía de ingresos clave para sus presupuestos, pero en el caso de los dos equipos madrileños, haber quedado fuera del top 8 les ha hecho perder un buen puñado de millones.
En el lado opuesto, están el el Athletic y el Villarreal, que han pagado deportiva y económicamente su tempranera eliminación. El conjunto vasco se despide de la Champions con 26,43 millones de ingresos, mientras que el Submarino —que solo ha sido capaz de sumar 1 punto de los 24 en juego— se marcha con apenas 19,94 millones. Una decepción deportiva y económica para ambos clubes, de los que se esperaba mucho más en este regreso a la máxima competición europea.
Arsenal, líder en ingresos
El Arsenal lidera la clasificación en puntos —24 gracias al pleno de 8 victorias— y en ingresos, con 59,74 millones de euros, por delante del Bayern de Múnich (21 puntos y 57,33 millones) y el Liverpool (18 puntos y 54,92), en un escenario donde cada victoria tiene un impacto inmediato en la cuenta de resultados.
El equipo dirigido por Mikel Arteta ha maximizado el sistema de incentivos diseñado por la UEFA: ocho triunfos en ocho partidos que, a razón de 2,1 millones por victoria, han generado más de 16 millones de euros solo por resultados deportivos. A esta cifra se suman los ingresos fijos por participación (18,62 millones), el premio por acceder directamente a los octavos de final (11 millones) y el bonus reservado a los ocho mejores clasificados (dos millones).
La posición, clave económica
El sistema de distribución de ganancias introduce diferencias significativas entre los clubes en función de su posición final en la fase liga. De tal manera, el Arsenal ha percibido 11,32 millones adicionales por haber terminado primero, mientras que el último clasificado, el Kairat Almaty, apenas ha ingresado 310.000 euros. Aunque el club kazajo cierra su participación con 19,63 millones —una cifra muy destacada para su presupuesto anual—, la brecha con los grandes mercados vuelve a ampliarse.
Con el paso de la competición, los premios económicos van aumentando dependiendo de la fase que alcance cada equipo. la clasificación a octavos de final —que han conseguido ya los equipos en el top 8— se remunera con 11 millones de euros, el pase a los cuartos con 12,5 millones, las semifinales con 15 y la final de Budapest, del próximo 30 de mayo, garantiza 18,5 millones al subcampeón y 25 al campeón.
La cuota vinculada al valor
Los datos actuales aún no contemplan el denominado value pillar o cuota de valor, el sistema que premia el peso histórico y el atractivo comercial de cada club participante. A través de este concepto, la UEFA distribuye 850 millones de euros, dentro de un montante global de 2.470 millones por temporada en el ciclo 2024-2027. Esta cifra supone un aumento del 21 % respecto al período anterior, impulsado tanto por la inflación del mercado audiovisual como por la presión ejercida por los grandes clubes y el reto que plantea la Superliga.
El reparto se articula en tres grandes partidas: 670 millones destinados a la participación, 950 vinculados a los resultados deportivos y 850 asociados al valor histórico y comercial. Un esquema que, aunque mantiene el principio de recompensa al rendimiento, refuerza al mismo tiempo la posición dominante de los clubes con mayor capacidad para generar ingresos y audiencias. Mientras tanto, las dotaciones de la Europa League (565 millones) y la Conference League (285 millones) quedan muy por detrás, acentuando la brecha económica entre las distintas competiciones europeas.
En la edición de la pasada campaña de la Champions League el PSG, campeón de Europa, ingresó 144,4 millones de euros, mientras que el Inter, finalista, alcanzó los 136,6. Incluso los semifinalistas superaron con holgura los 100 millones: 116,9 para el Arsenal y 105,8 para el Barcelona.