El entrenador de Alfoz se mostró «contento por el trabajo» de un equipo que encadena cuatro derrotas y cayó a la zona de descenso a Segunda B
25 ene 2026 . Actualizado a las 09:58 h.Trabajo, trabajo y más trabajo es la receta a la que se aferra Juanma Marrube para sacar al Reyco Burela FS de su situación más crítica desde que pisó por primera vez la categoría de plata en el 2003. «Estoy contento por el trabajo que hicieron los chicos, estamos en el camino de conseguir cosas», reflexionó el entrenador de Alfoz tras una derrota por 5-2 el viernes ante el Melistar que supuso la cuarta consecutiva para un conjunto que solo ganó uno de sus últimos 12 compromisos ligueros. Horas más tarde, además, el triunfo del Leganés 3-1 contra el Levante los mandó a los puestos de descenso a la Segunda B.
La situación todavía puede ser peor porque otro rival, el Unión África Ceutí tiene a la escuadra naranja a tiro, pero aplazó su encuentro contra el Gasifred Atlético Ibiza por el cierre de las instalaciones municipales en Ceuta. Tras 16 jornadas, el Burela es antepenúltimo con 13 puntos, a uno de la salvación que marca el Leganés y con dos de renta sobre los norafricanos y cinco sobre el colista Vulcanizados Ruiz Tafa, que el próximo sábado visitará el Vista Alegre.
Ante el conjunto navarro, espera Marrube que los progresos que documentó en sus tres primeras citas al mando por fin se hagan tangibles en forma de resultados. Tras las salidas de Meira, Marquinho y Starna, y las incorporaciones de Nico, Raid, Mauro, Bingyoba y Torero, además del citado cambio de entrenador por la dimisión de David Rial, sobre la pista del Javier Imbroda describió a un Burela fuerte en algunas fases, desafortunado en la definición y precipitado en los instantes más determinantes.
«La valoración del partido hay que dividirla en muchas fases. En la primera parte estuvimos muy bien, generamos muchas ocasiones, pero no logramos materializarlas. Nos fuimos al descanso con un gol en contra, pero con el equipo muy bien, muy asentado», comentó el Mariskal de 20 minutos en los que un error que permitió a Anuar Maimon plantarse solo ante Torero marcó las diferencias.
«En el segundo tiempo nos dio mucha energía empatar el partido, ahí nos volvimos un poco locos, no tuvimos la tranquilidad para darle poso a ese 1-1 y con el 2-1 seguimos un poco locos y enseguida encajamos otro», añadió de la alegría efímera por el tanto de Izan en una buena acción de estrategia sacada por Ángel Bingyoba.
Con el 3-1, los burelistas salieron al ataque los nueve últimos minutos con portero-jugador, llegaron a acercarse con un gol de Raid Sbaa, pero terminaron encajando dos dianas más: «En la fase de portero-jugador creo que estuvimos bien, nos volvimos a enganchar al partido con tiempo por delante y tuvimos una situación de recuperación y transición en la que no tomamos la decisión más acertada en el últimos pase. Luego encajamos el 4-2 y ya nos hizo mucho daño».
«Tuvimos esa precipitación que a veces te da también las ganas de ganar, de solucionar todo pronto. Son cosas que tenemos que corregir y asentar, ese temperamento en las fases críticas», reflexionó Marrube de la tercera derrota desde su regreso al banquillo burelista cinco años después. Muy escaso de efectivos, su equipo cayó por 2-0 en la visita al MRB Móstoles y, ya ajustando sus nuevas piezas, tampoco pudo puntuar contra el Leganés en su feudo (1-3), ni en la visita al Melistar. Frente al último clasificado de Segunda, el Tafa, en el Vista Alegre (sábado, 18.45 horas) tendrá otra oportunidad casi inmejorable.