El Barcelona vence al Oviedo y recupera el liderato (3-0)

Daniel Panero COLPISA

DEPORTES

Lamine Yamal, celebrando el gol que anotó ante el Oviedo.
Lamine Yamal, celebrando el gol que anotó ante el Oviedo. Albert Gea | REUTERS

Los culés no forzaron la máquina, pero sometieron a su rival en la segunda parte gracias a los goles de Olmo, Raphinha y Lamine Yamal

25 ene 2026 . Actualizado a las 19:14 h.

El Barcelona vuelve a ser el líder de la Liga. El conjunto que dirige Hansi Flick se impuso al Oviedo (3-0) en el Camp Nou en un partido en el que fue de menos a más, pero que resolvió en la segunda mitad, gracias a los tantos de Dani Olmo —el jugador más destacado—, Raphinha y Lamine Yamal, que puso el broche con un gol soberbio de tijera que sirve como aperitivo para el trascendental duelo de Champions League contra el Copenhague.

El técnico alemán hizo de trilero con Cancelo en el lateral zurdo, Gerard Martín de central y Eric García de lateral diestro. Tres defensas fuera de su sitio natural. Además, dio la alternativa a Casadó y Olmo junto a Frenkie de Jong, en un centro del campo novedoso, para que no se notara la baja de Pedri.

Esa idea no cuajó. Fue así porque al Barça le costó encontrar al neerlandés en la base, porque los centrales azulgranas no supieron romper esa primera línea de presión carbayona y, sobre todo, por la poca amplitud que ofrecieron los laterales. A partir de ahí, llegó la frustración culé. Sin Pedri, no consiguieron durante la primera mitad que la pelota circulara a la suficiente velocidad para desordenar al rival.

A la vuelta de vestuarios, el Barça subió las revoluciones. Los locales mordieron arriba con mucha más intensidad y encontraron el fruto en los primeros compases, tras una gran presión de Lamine Yamal. El extremo recuperó la pelota en el área contraria y Dani Olmo hizo el resto, castigando el error del Oviedo con un derechazo inapelable para Escandell.

Pasó en el primer gol y ocurrió también en el segundo. Raphinha presionó con el hambre que le caracteriza y David Costas dejó corta una entrega a su portero para que continuara la demolición. El brasileño definió por arriba y dejó visto para sentencia el choque. En el tramo final, Olmo habilitó a Lamine Yamal para que firmara uno de los tantos del año. El balón llegó llovido al área, a contrapié, y el canterano azulgrana aprovechó la ocasión para sacarse de la chistera una tijera y poner el esférico en el poste más lejano. Un golazo inolvidable que puso el broche a la contienda.