El Reyco Burela se siente con mucho por decir todavía en la élite del fútbol sala

Iván Díaz Rolle
IVÁN ROLLE BURELA / LA VOZ

DEPORTES

Belén Feal anima a Silvia Rubal antes del partido contra el Poio Pescamar en el Vista Alegre.
Belén Feal anima a Silvia Rubal antes del partido contra el Poio Pescamar en el Vista Alegre. Pepa Losada

«Nos queda mucho por pelear», recordó Belén Feal tras la «dura» derrota en Ourense a una plantilla que sigue viva a tres puntos de la permanencia en la Primera Iberdrola

11 ene 2026 . Actualizado a las 21:48 h.

Con el ánimo por los suelos en el escuadrón naranja tras una «dura» derrota por 10-2 en el derbi frente al Ourense Ontime en Os Remedios, Belén Feal urgió a seguir trabajando para corregir una situación todavía más que reversible en la Primera Iberdrola de fútbol sala. «Queda mucha liga y tenemos claro que nuestro objetivo es la permanencia. Hay partidos muy duro, este lo ha sido sobre todo por el resultado, pero animo a mis jugadoras porque nos queda mucho que pelear y trabajar para sacar esto adelante», apuntó la entrenadora ferrolana de un Reyco Burela FS que afrontará la última jornada de la primera vuelta, el próximo sábado ante el Ceuta en el Vista Alegre, con la permanencia a tiro.

Pese a cinco derrotas consecutivas en las que encajó 25 goles y solo marcó dos tras el parón por el Mundial de Filipinas, las mariñanas se sitúan a solo tres puntos de una salvación que ahora marca el Nueces de Ronda Atlético Torcal, con el resto de rivales ya bastante más alejados. El equipo naranja tiene ocho puntos que lo colocan penúltimo, compartiendo presión en la zona roja con el Chiloeches, que sumó seis unidades, y el Penya Esplugues, que tiene nueve.

«El resultado es muy duro. Está siendo una temporada muy complicada en la que estamos trabajando todos los días para intentar competir y sacar el mejor resultado posible. Esta vez no salió», asumió Feal todavía sobre un parqué de Os Remedios donde su Burela cometió «algunos errores» demasiado caros en una primera parte «lenta» que terminó 3-0 y, tras un gol que pareció engancharlas y no encontrar fluidez ni peligro con portera-jugadora, se perdió en «una segunda parte un poco loca».