El Barcelona, el Real Madrid, el Athletic Club y el Atlético se juegan en Arabia Saudí un trofeo que marcará el rumbo de la temporada para sus participantes
06 ene 2026 . Actualizado a las 10:27 h.Cuatro clubes disputan el primer título del año: el Barcelona, el Real Madrid, el Atlético y el Athletic Club de Bilbao. Comienza el 2026, pero el fútbol español sigue manteniendo —casi— todas sus costumbres. Como ocurre cada enero, desde hace seis inviernos, Arabia Saudí acoge la Supercopa de España, concretamente en Yeda. Una ciudad que será el escenario de una nueva lucha por el primer título del año. Su valor simbólico es volátil y depende, casi siempre, de quién la gane y a quién derrote. Si la levantan los madridistas o los azulgranas, habituales campeones —en el palmarés se cuelan otros clubes como el Deportivo y el Athletic—, y especialmente si lo hacen venciendo a su gran rival en la final, el trofeo se reviste de una importancia que va más allá de su naturaleza y que puede tener consecuencias en el devenir del curso.
La historia reciente confirma esa lectura interesada del torneo. En las últimas diez ediciones, solo los bilbaínos, en dos ocasiones, consiguieron romper la hegemonía compartida por los dos grandes, con cuatro títulos cada uno. Si se amplía el foco, el reparto sigue siendo casi exclusivo entre ellos: el Atlético logró colarse en el 2014, pero poco más. Desde que se adoptó el actual formato de cuatro contendientes, en la temporada 2019-20, la tendencia no varió. Tres títulos para los blancos, dos para los culés y uno para los colchoneros. Un torneo que pretendía democratizar la copa y aumentar el espectáculo acabó reforzando la jerarquía tradicional, aunque con una puesta en escena más ambiciosa y —lucrativa— lejos de España y no exenta de polémica.
La Supercopa que durante décadas se disputó en verano y como un aperitivo de la campaña, ahora se juega en pleno invierno, en otro continente y bajo el foco de un acuerdo económico que transformó el torneo tanto como su formato. Todos los partidos se jugarán en un mismo escenario, el King Abdullah Sport City Stadium de Yeda, una mole de hormigón y acero pensada para grandes eventos, pero ajena al pulso cotidiano del balompié español. Además, este año el torneo presenta dos particularidades: no hay prórrogas y, en caso de empate, el pase se decide en los penaltis. Breve y comprimido, funciona como termómetro emocional y competitivo para cuatro proyectos que llegan por caminos distintos y con urgencias propias. Regresar victoriosos sería para algunos un soplo de aire fresco que bien podría alterar el futuro más reciente.
Barcelona
Ronald Araújo regresa a la convocatoria azulgrana mes y medio después
El Barcelona se cita con el Athletic (mañana, 20.00 horas, Movistar+ LaLiga) y aterriza en Yeda como el actual defensor del título y en un momento especialmente dulce. Ocho victorias consecutivas —seis en Liga, una en la Champions League y otra en la Copa del Rey— consolidaron a un equipo que parece haber encontrado el equilibrio y la continuidad, pese a despertar dudas en el inicio de la temporada. El derbi del pasado sábado así lo confirmó. Los de Hansi Flick no mostraron una gran superioridad, pero supieron sufrir para acabar llevándose un partido muy trabajado, empezando por la portería. Joan García está en estado de gracia bajo palos y las principales piezas ofensivas llegan en buen momento físico y anímico, con Lamine Yamal recuperando su mejor versión. El extremo anotó o asistió en cuatro de los últimos seis choques.
La principal novedad de la expedición catalana es la presencia de Ronald Araújo. El uruguayo no entraba en la convocatoria desde hace mes y medio, cuando decidió dar un paso al lado para cuidar su salud mental. Su participación no está del todo clara, y el técnico ya advirtió de que será el zaguero el que marque la fecha para su retorno.
El equipo del alemán mostró una versión reconocible en algunos tramos, especialmente cuando el juego fluye desde la posesión y la presión alta, pero también evidenció fragilidad en partidos donde el control se diluye. La Supercopa aparece como una oportunidad para reafirmar el rumbo y, al mismo tiempo, como un torneo poco indulgente con los errores defensivos que castigaron al Barça este curso. Un escenario que convierte este evento en algo más que un título: pueden confirmar su dinámica positiva y enviar un mensaje directo a su rival histórico, en caso de medirse ambos en la final. En la última ocasión en la que se vieron las caras con un trofeo en juego, los de la Ciudad Condal se coronaron en La Cartuja.
Real madrid
Xabi Alonso se la juega con el estado físico de Mbappé como principal duda
En la Casa Blanca hay preocupación por el derbi de semifinales (el jueves, 20.00 horas, Movistar+ LaLiga). En la entidad que preside Florentino Pérez poco a poco ven como el que, a priori, parecía ser un gran proyecto, se desmorona, pese a contar con muchos alicientes para tener éxito.
La llegada de Xabi Alonso el pasado verano, siendo uno de los entrenadores más pretendidos del momento y tras realizar una histórica campaña con el Leverkusen, sumada a la presencia del que para muchos es el mejor futbolista del planeta, Kylian Mbappé, parece no funcionar. Las dudas sobre la continuidad del vasco a los mandos del equipo merengue sobrevuelan el Bernabéu desde hace varias semanas. Hubo quién apostó a que no se comería el turrón. Eso sí, llega con el bálsamo de la goleada ante el Betis, pero con la duda de si podrá contar con su máxima estrella.
La posible ausencia de Mbappé condiciona el planteamiento y aumenta la presión sobre el preparador, cuyo futuro inmediato podría quedar marcado por lo que ocurra en Yeda, pese a que vuelve a presentarse como ese rival al que nadie quiere enfrentarse en un partido sin red. Si el francés finalmente no hace acto de presencia, al tolosarra no le quedará otra que aferrarse a un gran rendimiento de Vinicius y a Gonzalo, quien enamoró al Bernabéu al endosarle un triplete a la escuadra de Pellegrini. Todo hay que decirlo, una eliminación en semifinales ante el Atlético (e incluso una derrota en una hipotética final ante el Barça) reabriría el debate del banquillo, porque en el Madrid ningún título es realmente menor, y más tras un año en blanco.
atlético de madrid
Oportunidad de oro para volver a coger confianza
El Atlético comparece con más dudas que certezas, especialmente lejos del Metropolitano, y con un hueso duro de roer a las primeras de cambio. El derbi de la capital española dejará, si o si, muy tocado a uno de los dos. Si los de Chamartín necesitan un triunfo para, por lo menos, evitar que Alonso vuelva a estar en entredicho, los del Manzanares precisan una victoria que ayude a calmar las aguas. El empate en la pasada jornada ante la Real dejó heridos a los de Simeone, que ven como el título de liga empieza a antojarse un imposible.
Para más inri, Julián Alvarez, su máxima referencia, está en entredicho. El argentino no termina de encontrar su sitio ni su impacto y el equipo echa de menos sus goles, y la posible ausencia de Barrios añade incertidumbre a un equipo que necesita más consistencia que épica. Sin apenas opciones ligueras, ganar la Supercopa sería un golpe en la mesa porque significaría derrotar de nuevo al Madrid y, con permiso del Athletic, vencer al Barça en la final. Conseguirlo reforzaría la idea de un equipo preparado para pelear por todo, pero pasar inadvertido volvería a alimentar las dudas sobre su fiabilidad para conquistar títulos. En la plantilla lo saben y, tras empatar en Anoeta, Álex Baena lo dejó claro en la rueda de prensa: «Hay que borrar este partido y mirar a lo que viene. Ya pensamos en la Supercopa».
Athletic Club
Una posible sorpresa cambiaría totalmente la temporada
El Athletic, que asume el papel de cenicienta. Más aún teniendo en cuenta la floja temporada que está viviendo. Los de Ernesto Valverde, que se miden al Barça están acusando en exceso su participación en la Champions y, en vista de sus últimos resultados, no entran en la quiniela de casi nadie para proclamarse campeones.
Tienen pocas ganas de jugar el torneo, como verbalizó sin rodeos Iñaki Williams (reprendido por su entrenador), y con la mente puesta en recuperar efectivos y dosificar esfuerzos sabiendo que la Supercopa no es su guerra. Paradójicamente, ese desinterés declarado no le ha impedido ser, junto al Atlético, el único club capaz de romper el duopolio en los últimos años y, a un partido, el conjunto bilbaíno tiene futbolistas para dar un susto a cualquiera, y mal haría el Barcelona en vender la piel del oso antes de cazarla ante los leones.
Serán tres encuentros para definir el campeón de la Supercopa: un título que suele ser tramposo, discutido y discutible. Un trofeo que para nada define una temporada, pero que siempre deja cicatrices. Sobre todo, se trata de una competición cuyo valor es mayor del que a muchos les gusta admitir cuando resultan perdedores. Vencer, y hacerlo ante el máximo rival, no puede saber mejor.
Sin ir más lejos, la pasada campaña los culés lograron una gran victoria sobre el Real Madrid.
Arabia es blanca, pero el historial se viste de azulgrana
En 1982, la federación española aprobó la creación de la Supercopa, recuperando la esencia de la Copa Eva Duarte, que había enfrentado a los dos campeones del fútbol nacional entre 1946 y 1953, pero el nuevo formato, desde el 2019, ha incluido a dos equipos más.
pALMARÉS
El Barcelona lidera, pero el Madrid reina en el desierto
El Barcelona es el rey de copas. Si bien el Madrid puede presumir de atesorar el mayor número de Ligas y Champions, los azulgranas lideran con holgura en la Copa del Rey y, con menor distancia, en la Supercopa.
Son 15 los títulos que suman los azulgranas por 13 del Real Madrid. Además, el conjunto catalán es el equipo que más veces ha disputado el torneo: lo ha hecho en 28 ocasiones.
El tercer club con más títulos es el Athletic, con 3. Está empatado con el Deportivo, que cuenta con la distinción de haber ganado todas las ediciones que ha disputado, sin perder ningún partido. El Atlético suma dos y con uno están el Sevilla, el Zaragoza, el Valencia, el Mallorca y la Real Sociedad.
Con todo, desde que la Supercopa se disputa con cuatro equipos en Arabia, el Madrid protagoniza el torneo. Desde el 2020, ha disputado casi todas las finales, ganando tres de las cinco. La única que no disputó fue la del 2021 que, precisamente, se quedó en España, habilitándose un estadio de La Cartuja vacío por la pandemia. Es decir, el Madrid siempre ha estado en la final de Arabia.
MÁXIMOS GOLEADORES
Lewandowski puede escalar posiciones
Lionel Messi, con 14 goles en 20 partidos, es el máximo goleador de la historia del torneo. Le siguen Raúl y Benzema con 7, Stoichkov y Txiki Begiristain con 6 y Kanouté con 5 (en solo dos partidos). Empatado con el maliense está Lewandowski. Con 4, destacan Aduriz, Cristiano y los presentes en esta edición, Griezmann y Vinicius.
EL DATO
El campeón de Liga ya no suele levantar el trofeo
En la gran mayoría de ediciones (24), el campeón de Liga levantó el trofeo. Pero desde el cambio de formato, es todo lo contrario. Desde el 2020, el vigente campeón de Liga no ha sido supercampeón español.