El Leyma Básquet Coruña, el Obradoiro, el Pontevedra, el Racing de Ferrol, el Ourense CF y el Burela FS comparten sus propósitos de año nuevo
31 dic 2025 . Actualizado a las 17:31 h.A unas horas de tomar las uvas y despedir el año, reunimos al deporte gallego en un brindis simbólico para dar la bienvenida al 2026. Desde el liderato del Leyma Básquet Coruña y la racha imparable del Obradoiro, hasta el tesón del Pontevedra, el Racing de Ferrol, el Ourense CF o el Burela FS. Entre los propósitos de año nuevo, deportistas y técnicos comparten una meta común: recibir el 2026 dando el máximo de sí mismos.
El Leyma Básquet Coruña: por un 2026 con la ACB en el Coliseum
Abdou Thiam y Joe Crem brindan tras una primera vuelta histórica y con el ascenso como el objetivo del año que entra
Josema Loureiro
El Leyma Básquet Coruña cierra por la puerta grande un año en el que tocó la élite y supo rehacerse a las mil maravillas cuando el descenso golpeó a su puerta. El estado de felicidad que vive actualmente el equipo naranja responde a un arranque de temporada que ha destrozado todos los récords del club a las puertas del trigésimo aniversario de su fundación.
Abdou Thiam y Joe Cremo, piezas fundamentales de este nuevo Leyma, brindan por los éxitos recientes y anhelan cerrar la campaña 2025-2026 con un premio en forma de regreso a la élite del baloncesto español.
«Hemos empezado muy bien la temporada. Vamos a acabar el año de la mejor manera y tenemos ganas entrar al 2026 con buen pie. Espero que nos vayan tan bien las cosas como hasta ahora», manifiesta Abdou Thiam (Dakar, Senegal, 1998). El pívot naranja con corazón herculino regresó este curso a uno de los clubes en los que se formó —junto al Santo Domingo Betanzos— y su impacto ha sido instantáneo. Cuando se habla de sueños y deseos para el 2026, Abdou no titubea y resuelve la incógnita en apenas cinco palabras: «Espero que ascendamos a ACB». «Tenemos que seguir con esta dinámica hasta que termine la Liga. Será difícil, pero tenemos claro lo que tenemos que hacer. Esperamos seguir bien hasta el final de temporada», explica.
Joe Cremo (Scotia, Nueva York, EE.UU., 1996), que ya vivió el ascenso de categoría el curso anterior con el San Pablo Burgos se muestra contento con el 2025 de los suyos: «Por el momento, las cosas están yendo muy bien esta temporada. Es evidente que cuando ganas y las cosas van bien, todo el mundo está más contento, es normal. Estoy disfrutando mucho del trabajo del día a día con los compañeros y los entrenadores».
Al 2026 el estadounidense le pide pocos sobresaltos. «Del año que viene espero más de lo mismo. Seguir trabajando juntos, intentar cumplir nuestros objetivos. Sabemos que se trata de una meta muy complicada, pero si vamos partido a partido, las cosas seguro que van muy bien», explica Cremo.
Las fiestas, en A Coruña
Tanto el pívot senegalés como el escolta norteamericano han escogido A Coruña para pasar algunos de los días más especiales del año, e incluso han aprovechado para estrechar sus lazos con otros compañeros.
«Nos lo vamos a pasar muy bien. mi hermano ha venido a verme, así que me quedo en A Coruña. Para mí, que ya he vivido la Navidad y el fin de año aquí, no hay sitio para pasar las fiestas como esta ciudad», celebra un Abdou Thiam que ya había vestido la casaca naranja entre el 2019 y el 2021.
Cremo, que comparece al brindis con la perrita de Jacobo Díaz, pasó la Navidad con la familia del ala-pívot madrileño, que ya había sido su compañero en el Tizona, y otros jugadores del equipo naranja. Y es que no hay mejor team building para un Leyma que sueña con volver a la élite en el 2026 que despedir el 2025 en la ciudad que celebra fervientemente sus hitos.
Un año de emociones fuertes construido de menos a más
El Básquet Coruña estrenó el año 2025 en la Liga Endesa, con cuatro triunfos y diez derrotas en el zurrón, bregando con el Granada, el Girona y el Breogán en la zona caliente de la clasificación.
Los coruñeses, que no pudieron reencauzar la situación pese a los numerosos refuerzos en busca de un revulsivo —como el sonado caso de Heurtel, Núñez, Silins, Verge...—, confirmaron su regreso al segundo escalón del baloncesto español poco más de un año después del ascenso en Melilla.
Acompañaban la caída desde la Liga Endesa vientos de cambio, con la salida de Epifanio, técnico naranja durante tres temporadas, y la plantilla al completo. Barrueta, Font, Burjanadze, Diagne, Jakovics, Huskic, Lundqvist y Álex Hernández, héroes en el ascenso, volaban lejos del Coliseum e inauguraban un nuevo capítulo colmado de incertidumbre.
Una nueva etapa que se abrió con un arduo trabajo de la dirección deportiva, sostenido por un apoyo masivo de la afición naranja sin conocer todavía al técnico ni a los jugadores. Con la filosofía del juego vistoso y rápido como bandera, el club se decidió por Carles Marco, que, en coordinación con el director deportivo Charlie Uzal y el cuerpo técnico, confeccionó una plantilla de lujo para la categoría.
Dídac Cuevas, Caio Pacheco, Paul Jorgensen, Joe Cremo, Guillem Jou, Danilo Brnovic, Jacobo Díaz, Braz Macachi, Abdou Thiam e Ily Diop, junto a las posteriores llegadas de Barro y Radoncic, han sido los nombres propios de un arranque de temporada histórico, que ha asegurado al Leyma terminar el año como líder de la Primera FEB.
Epi: «Hay que seguir picando piedra»
El entrenador del Obradoiro destaca que «el final del año fue muy bueno»
Naso Calvo
Después de ganarle al Básquet Coruña este domingo en Sar, en un derbi vibrante, emocionante, de muchísima calidad y máxima exigencia, el Obradoiro dio un golpe muy fuerte sobre la mesa de la Primera FEB. Los herculinos sufrieron en la capital gallega su primera derrota del curso ante un rival, el entrenado por Diego Epifanio, Epi, que suma once triunfos consecutivos en liga, en donde solo perdió dos partidos en las dos primeras jornadas del campeonato regular.
Sobre el gran arranque del equipo, Epi cuenta que «desde que empezó la pretemporada, el equipo hizo muchas cosas bien, aunque es verdad que tristemente el tema de las lesiones nos condicionó un poco. Cuando empezó la pretemporada, no teníamos a los internacionales y llegó la lesión de Olle Lundqvist. Nos costó y nos adaptamos un poco más tarde. Nos costó encontrar mecanismos. Ya incorporamos a Kravic y Lundqvist se pudo incorporar, entonces el equipo creció cuando pudimos trabajar con todos. El rendimiento del colectivo fue muy bueno, no solo en los partidos, sino en el día a día. Además, el final de año fue muy bueno para el equipo y para nuestros aficionados, que pudieron disfrutar mucho con el buen juego. La guinda final fue el derbi ante el Básquet Coruña, con un ambientazo en Sar. Se vivió una fiesta y se vio un gran partido de baloncesto».
El Obra dio un salto de calidad: «Nuestro objetivo es ganar el mayor número de partidos e intentar hacer el día a día lo mejor posible. Es lo que esperamos para el 2026, seguir preparándonos en cada sesión, poder entrenar bien y competir en todos los retos que tenemos delante, sobre todo en una liga que está muy competida», apunta Epi, para quien «el derbi ayudó a acercarse más al Coruña, pues una derrota hubiese significado que todos estaríamos a un mínimo de tres victorias, con lo que tendrían un camino a lo mejor más fácil. Con nuestra victoria se apretó un poco más la liga, aunque quedan muchas cosas por decidir, faltan muchos partidos. El triunfo nos dio la tranquilidad para saber que estamos en el camino correcto y haciendo bien las cosas, pero no sirve de nada pensar que somos buenísimos, sino que hay que seguir trabajando, seguir picando piedra y seguir respetando mucho a cada rival, sabiendo que en el 2026 pueden venir otra vez malos momentos y que los tenemos que superar juntos».
Sergi Quintela: «Para el 2026 deseo que no tengamos más lesiones»
Sergi Quintela, recuerda que el inicio no fue fácil, y no por las dos primeras derrotas, sino por las lesiones que sufrieron varios jugadores. «Los resultados fueron buenos, pero debemos recordar las importantes lesiones de Huskic y Lundqvist, gente muy querida en el vestuario. Espero que se recuperen cuanto antes».
Sobre los dos partidos perdidos, el lucense subraya que «todo el mundo sabe jugar, aunque estábamos todavía en un momento de construcción. La baja de Goran Huskic nos hizo mucho daño. Al final fueron partidos complicados y tiene mucho mérito lo que hicieron los rivales. Estamos contentos ahora con el trabajo que estamos haciendo y con la dinámica que llevamos desde entonces». Destaca que la victoria sobre el Básquet Coruña muestra que el Obra es un equipo que está en la misma racha que los herculinos y que es un claro candidato al ascenso directo. «Por ahora siguen por delante. Eso hay que dejarlo claro, pero estamos muy contentos con el triunfo. Nuestra forma de trabajar, la intensidad, todo el apoyo de la gente, pues fue increíble el ambiente de Sar, nos da mucha confianza, felicidad y nos ayuda para seguir trabajando igual».
El Obra lleva tres partidos superando los cien puntos: «Todos los equipos van mejorando poco a poco. Nosotros debemos seguir haciéndolo día a día. Una de las claves de este equipo es que disfrutamos con cada entrenamiento. En cada partido se nota que disfrutamos en la pista, compartimos el balón y estamos contentos con los compañeros. Es lo que tenemos que seguir fomentando. Lo de los cien puntos es algo que ojalá pase mucho, pero todo depende del acierto. Estamos jugando bien. Debemos seguir centrándonos en defender como hasta ahora, ayudándonos unos a otros, siendo un equipo coral, tanto en defensa como en ataque. Hay que seguir en la misma línea».
Quintela comenta también la paliza que sufrió recientemente el Palmer Basket Mallorca, equipo al que el Obra destrozó con una diferencia de 70 puntos en el marcador final: 45-115. «Son partidos que a un equipo le sale todo y al otro no le sale nada. Al final los dos equipos somos profesionales y los dos tenemos que seguir intentando hacer lo mejor posible porque al final es la forma de respetar al rival. Al final, un marcador así es algo que pasa una vez cada quince años. Es algo anecdótico para los dos equipos.
¿Qué le pide Sergi Quintela al 2026?: «Seguir con la misma dinámica, seguir disfrutando el día a día y que, sobre todo, no tengamos más lesiones. ¿El ascenso?, pues primero vamos a pensar solo en el Palencia, al que nos enfrentamos el 4 de enero. Luego ya se verá qué pasa en el siguiente partido. No hay rival fácil. Las dos derrotas fueron contra equipos que no están tan arriba, pero no hay un encuentro fácil. Tenemos que seguir pensando simplemente en lo que tenemos delante y hacernos más fuertes en el partido a partido».
El Pontevedra: por un 2026 que los afiance en Primera RFEF
El equipo come las uvas en «play off» tras un año con el único objetivo de la salvación
Nieves D. Amil
El Pontevedra del 2026 quiere seguir soñando con un año como el que deja atrás. Arrancó la temporada con el objetivo de la permanencia y se come las uvas en los puestos de play off. Seguir en esa zona de privilegio es una utopía que por momentos toma tintes de realidad. No es para menos. Son quintos. Con un equipo casi renovado por completo, Rubén Domínguez arrancó la temporada con la salvación como una obligación. 45 es el número que ha repetido como un mantra desde que arrancó la fiesta de Primera Federación. Son los puntos que hacen falta para garantizar la salvación. Cierra el año con 27 puntos y una capacidad innata de ilusionar. Uno de los capitanes del Pontevedra y hombre clave en la plantilla, Yelko Pino, y el central Antonio Montoro han brindado por el nuevo año y por una primera vuelta a punto de agotarse a la que apenas le ponen un pero. «Desde el primer día entendimos muy bien lo que requería la categoría y lo que necesitábamos nosotros para poder sacar resultados. Ha sido un aprendizaje continuo que con el paso de las jornadas nos íbamos dando cuenta de que no éramos inferiores a nadie, de que si éramos un grupo unido, podemos ganarle a cualquiera», asegura Yelko. Creer en ellos mismos ha sido la clave de este primer tramo de la liga.
Pese a un final de año marcado por las lesiones y empañado también por la desobediencia de Selma que ha acabado apartándolo del equipo, el Pontevedra ha sido capaz de reponerse y hacer frente a una categoría que estrenaban tras ascender de la mano de Yago Iglesias. Su anterior etapa en Primer Federación fue un borrón en un equipo en crecimiento. «La principal diferencia con respecto a aquel año es que tenemos las cosas mucho más claras, vamos todos a una y entendemos la dificultad de la categoría sin sentirnos inferiores a nadie», apunta el capitán.
La salida del técnico que los ascendió trajo a otro gallego al banquillo. Un perfil muy distinto al del barbanzano, pero que supo exprimir al máximo a una plantilla que apenas conservó media docena de jugadores del equipo anterior. «Ha habido un montón de futbolistas que llegamos nuevos, pero los que ya llevan varios años nos han sabido inculcar lo que es el club y lo que les gusta de él. Así que todos lo tenemos muy claro y han hecho muy fácil la adaptación», señala Antonio Montoro a las puertas del 2026. A nivel personal no pide más que seguir en el nuevo año como despide el 2025, con el grupo como baluarte para aspirar a todo.
Veteranía y juventud
Esa unión entre los veteranos de la plantilla como Yelko, Edu Sousa o Álex González con la savia nueva ha dado un Pontevedra que invita a soñar. «Estaba la duda de qué iba a pasar en esta categoría después de un año tan nuevo y con una plantilla y míster renovado, pero aquí estamos», apunta Yelko, mientras Montoro puntualiza: «Soñar es gratis, creo que se están haciendo las cosas muy bien, ¿por qué no aspirar a algo más?». Ambos conocen la dureza de a competición, pero echan la vista a atrás para poner como ejemplo lo que le costó al Dépor salir de Primera Federación. Por eso Yelko es más conservador. «No es momento de cambiar los objetivos. Sabemos en qué posición estamos, lo puntos que tenemos y las sensaciones del equipo, pero lo primero es la salvación», recalca el capitán.
En esta primera vuelta, a la que todavía le quedan siete partidos para finalizar, han comprobado la dureza de sus competidores. Creer en sí mismos le abrió puertas, pero no pierden la perspectiva de lo que es importante en este 2026. «Estamos decididos a acercarnos cuanto antes a esos 45 puntos y por supuesto, a partir de ahí, dar lo máximo por el club con una ambición tremenda», añade Yelko Pino, que tras cinco años en el Pontevedra, analiza con perspectiva la evolución de un club que sueña, por encima de todo, con llegar en algún momento al fútbol profesional.
Es una carrera dura, pero está claro que la esperanza en Pasarón se viste de color granate. Inauguran el año el próximo sábado con un derbi de los que llenan Pasarón. Tras brindar por el 2026 quieren dar la campanada contra el Racing de Ferrol.
«Equipo y ciudad tiene que unirse si queremos llegar al fútbol profesional»
En el brindis de Yelko Pino y de Antonio Montoro no faltaba un deseo conjunto para hacer más grande el Pontevedra. Ver Pasarón lleno cada domingo es lo que quieren los jugadores para este 2026. Hablan en su nombre y en el de todo el equipo cuando piensan que «si queremos llegar al fútbol profesional a medio o largo plazo tenemos que unirnos cada día más, tiene que venir la máxima gente posible e ir aumentando año a año».
Cada fin de semana acuden a Pasarón alrededor de tres mil espectadores, pero en las grandes noches de Copa del Rey o de fases de ascenso, la ciudad no defrauda y llena el estadio. Par Yelko es importante la masa social en una «categoría tremendamente complicada». Vuelve a hacer referencia al Deportivo como ejemplo de una gran masa social que tira del carro para volver a Primera División. Montoro, que llegó este año procedente del Hércules, cree que cada uno juega un papel clave. «Por nuestro lado, cada jugador, el cuerpo técnico y cada trabajador del club vamos a dar lo máximo para que los resultados sigan saliendo. Nos encantaría ver Pasarón lleno», comenta el central.
Yelko, veterano ya en las alegrías y las penas de este Pontevedra, pide al nuevo año esa comunión de las grandes citas. Montoro se une a ese brindis para despedir un buen 2025: «La unión es la fuerza que necesitamos para llegar al fútbol profesional».
Por un 2026 repleto de éxitos para el Racing de Ferrol
Antón Escobar, Azael García y Lucas Díaz, jugadores del equipo ferrolano, desean mucha salud a todos los racinguistas y prometen trabajo duro para que el club ferrolano logre todas sus metas
Jose Valencia
El año 2025 no pasará a la historia como uno de los mejores del Racing de Ferrol. Los seis primeros meses fueron horribles, incluido un descenso de categoría. Sin embargo, lo más importante cuando uno se cae, es tener la fuerza y la voluntad para volver a levantarse. Mucho más cuando hay más de ocho mil almas ilusionadas y empujando para que al Racing le vaya bien y siga trayendo alegría y progreso a la ciudad y a su comarca.
Tras el varapalo del descenso, la maquinaria verde ha vuelto a ponerse en marcha, con nuevos engranajes, personas con hambre, ganas de hacerlo bien y de empujar para que el Racing de Ferrol regrese lo antes posible al fútbol profesional, que es lo que garantizará la salud económica de la entidad. El regreso a la división de bronce del fútbol español no tiene porque ser una condena, sino dar un paso atrás para a continuación dar dos hacia delante.
El Racing ha puesto en marcha un nuevo proyecto deportivo, con una plantilla renovada y un nuevo equipo técnico. Jugadores que llegan de hacer grandes papales en otros clubes, a los que hay que conjuntar para conseguir que el Racing de Ferrol rinda al máximo nivel para competir en una categoría tan exigente como la Primera Federación.
El nuevo proyecto verde acaba el año con 30 puntos y en la tercera posición de la clasificación, tras el poderoso Tenerife y el talento de La Fábrica Blanca encarnado en el Real Madrid Castilla. El Racing ha dejado atrás claros y oscuros, aunque el equipo solo puede ir a más en la segunda vuelta de la competición.
Antón Escobar, Azael García y Lucas Díaz, tres de los componentes de la plantilla racinguistas, aprovechan la oportunidad que les brinda La Voz de Galicia para felicitar el año a todos los racinguistas. «Deseamos mucha salud a todos los gallegos y gallegas y de forma especial a todos los racinguistas. También un feliz 2026 y que venga plagado de muchas alegrías».
Azael, ilusión y talento
El joven Azael García es uno de los jóvenes talentos del fútbol gallego que se sumó al nuevo proyecto verde: «Afrontamos este 2026 de la misma forma en la que afrontaron los seis primeros meses de competición, pelear por seguir en la parte alta de la clasificación. No podemos pensar en más allá, tenemos que ir partido a partido pero centrados en ganar cada partido y en tratar de sumar el máximo de puntos posibles».
El primer obstáculo del 2026 será jugar en Pasarón: «Está claro que será un partido complicado —admite Azael García— en un campo difícil. Sabemos que habrá muchos racinguistas apoyándonos en la grada. Nosotros intentaremos dar lo máximo para poder regresar a casa con los tres puntos que se pondrán en juego en este partido».
Lucas Díaz, uno de los tres porteros con las que cuenta la plantilla racinguista, destaca la importancia de tener un gran vestuario: «O grupo que formamos, co pouco tempo que levamos xuntos —asegura— penso que está sendo impecabel. Non hai un once tipo e os que están entrando no equipo están rindindo a un gran nivel, é unha das bazas que temos para estar ahí arriba pelexando para que o 2026 veña plagado de boas victorias. Seguro que vamos a conseguir está ahí, na zoa alta da clasificación».
Lucas asume que el reto del equipo ferrolano es el ascenso de categoría, el retorno a la Liga de Fútbol Profesional: «Todos sabemos a qué viñemos a o Racing. Sin embargo, como sempre digo, as notas hai que dalas no mes de mayo. E verdad que a veces hai algunha racha que non e tan boa como nos gustaría, pero pra eso traballamos no día a día. Intentanta sempre axustar as cousas que quizá nos estamos facendo tan ben. Creo que estamos na boa línea e que debemos seguir por ahí, xa que estou convencido de vai a ser un bo ano. Seguro que nos vamos a acercar a o obxeito e, sin duda ningunha vamos a pelear por conseguilo», destaca el portero racinguista.
Agradecidos por el apoyo de los aficionados
Antón Escobar, a quenlla de Nigrán, vivió un ascenso a Segunda con la Cultural Leonesa en el mes de junio pasado. Tiene todavía en sus labios el sabor de las mieles del triunfo. Le gustaría repetirlo en Ferrol, vistiendo la camiseta verde del Racing. «Claro que me gustaría disfrutar de un ascenso con el Racing, subir de categoría es algo muy bonito, que se queda para siempre en la memoria. Este año tengo la oportunidad de repetir un ascenso, ya que somos un grupo muy bueno y lo vamos a intentar hasta el final». Añade que hay que competir duro y seguir mejorando. Ojalá pueda conseguir otro ascenso, que sería increíble».
Añade que: «En la segunda vuelta la clave es mantener la regularidad, hacerte fuerte en casa con el apoyo de nuestra afición. Creo que el equipo tiene mucha mejoría que dar y muchas cosas que demostrar. Vamos en un camino ascendente. Para conseguir las metas necesitamos estar todos juntos y el apoyo de los aficionados, tanto en casa como fuera, es fundamental para nosotros», indica.
El Ourense CF brinda por prolongar sus éxitos en el 2026
El técnico Dani Llácer y dos de sus capitanes, Jerin y Hugo Sanz, recuerdan momentos inolvidables en la Copa del Rey y en la Copa Federación
Luis M. Rodríguez
«Brindamos por un feliz 2026, que venga cargado de éxitos para el Ourense CF y para toda la ciudad» es un deseo que escenificó Dani Llácer, el joven entrenador de un talentoso equipo convertido en matagigantes de la Copa del Rey, consiguiendo que durante este casi extinto 2025 pasaran por O Couto el Real Valladolid, Valencia, Real Oviedo, Girona y Athletic Club. Ahí es nada el resumen de vencer a tres adversarios de la máxima categoría nacional y caer solo ante los levantinos y en la prórroga frente a los vascos.
El mismo días que la plantilla azulona regresó de una merecida semana de vacaciones, con Navidad de por medio, dos de los capitanes de Llácer se unieron al míster brindar por el nuevo año y hacer balance de lo que acaban de vivir. Uno de ellos, Hugo Sanz, se destaca entre los mejores laterales izquierdos de la competición. Volvió a casa tras forjarse durante un lustro en el Celta y comenzó a brillar en Tercera y Segunda Federación, captando la atención del Real Murcia. Tras una cesión en el Hércules, se replegó de nuevo a orillas del Miño y volvió a sacar a relucir una clase que lo hace casi insustituible en O Couto.
En este curso son ya 17 titularidades en Liga (todas las posibles). Nueve partidos más de Copa Federación (solo uno de suplente) y tres de inicio en los duelos de Copa del Rey ante oponentes de élite. Le resultaba complicado elegir solo un momento culminante del año que se va, pero se decantó por el título nacional que llevó a las vitrinas de la entidad: «Creo que ser campeones de la Copa Federación fue lo más grande que hicimos durante el 2025. Y en el 2026, espero que poco a poco podamos situarnos lo más arriba posible en la clasificación». Después de participar a la vez en tres competiciones, la exigencia ha sido notable para un equipo que sigue inmerso de lleno en una ardua batalla por la permanencia, pero que cambiará de año con la convicción de que está preparado para plantearle dura batalla a cualquiera.
Y en ese empeño también hay que fijarse en Jerin Ramos Santos. El centrocampista del Ourense CF fue ensalzado por el mismísimo Ernesto Valverde nada más concluir el choque cupero contra los leones de San Mamés. El madrileño de ascendencia caboverdiana comenzó a despuntar en el fútbol cántabro y, a lo largo de varios años, fue una de las perlas de la cantera del Racing de Santander, llegando a debutar en su primera plantilla.
Aterrizó a las órdenes de Rubén Domínguez en el 2020 para jugar en la antigua Tercera División. A dos campañas por nivel se ha situado en una Primera Federación que también le permitió convertirse en pieza fundamental del modesto Rey de Copas. «Vivimos un momento espectacular en la Copa del Rey contra el Athletic de Bilbao. La verdad es que ver el estadio lleno de gente fue para sentirnos muy felices a nivel de equipo y también en el personal», asegura el futbolista.
Y no se detiene ahí un Jerin arraigado ya en la ciudad y con un peso específico en la estructura de la formación azul. Aún tiene muchos retos por delante: «Para este año, sobre todo, pensamos en conseguir los objetivos marcados, tanto en lo colectivo como en lo individual».
A su lado, un recién llegado como Dani Llácer es especialista en poner en valor todo lo que ha ido consiguiendo su equipo: «Los momentos que nos deja el 2025 han sido varios. Algunos ya son inolvidables, como el del triunfo en la Copa Federación, que es algo histórico para el club. Poder eliminar a dos equipos de Primera División, como el Real Oviedo y el Girona, enfrentarnos a un equipo de Champions, como es el Athletic Club y alguna que otra remontada que ha visto O Couto. Ahora queda sobre todo pedir salud para este 2026. Éxitos deportivos también, por supuesto, porque estoy convencido de que con este grupo de futbolistas, el apoyo del club y, sobre todo, de la afición seguiremos dando alegrías en la competición liguera».
Belén Feal y Ana Eliza brindan por un exitoso por 2026 para el Reyco Burela FS
Tras unos meses complicados, su entrenadora y la única superviviente del equipo campeón desean que el 25 aniversario del club mariñano llegue cargado de alegrías para sus aficionados
Iván Rolle
Tras los meses más convulsos de su historia, el Reyco Burela FS brinda para que el 25 aniversario de la entidad llegue repleto de alegrías para sus aficionados en el 2026. Con el cuadro masculino tratando de recuperar el rumbo en la Segunda División de fútbol sala, tras el regreso de Juanma Marrube en sustitución de David Rial como entrenador, el club mariñano mantiene su firme compromiso social y apuesta por la igualdad con una sección femenina tratando de reflotar tras ganarlo todo para certificar su continuidad en la Primera Iberdrola.
Solo la portera Ana Eliza Ribeiro de Oliveira (Minas Gerais, Brasil, 2000) sobrevive entre las campeonas de la última Copa de la Reina en Cartagena en una plantilla plagada de juventud y acento local a la que Belén Feal Cabezón (Ferrol, 1996) trata de hacer competitiva entre los equipos más poderosos del mundo. Reunidas bajo el aroma navideño que decora la Praza da Mariña saborean con La Voz una copa de champán «por un año feliz y con mucha salud».
«Pido, sobre todo salud, para toda la gente que nos ayuda, que no pierdan la ilusión porque su apoyo es muy importante, y también para toda mi familia. Si los tuyos están bien, puedes estar tranquila para centrarte en dar lo mejor en tu trabajo», reflexiona la joven estratega «con las pilas cargadas tras unos días en casa». «Desconecté y recuperé mogollón de energía», apunta antes de un inicio de año complicadísimo para sus guerreiras laranxas. El sábado recibirán al Poio y el día de Reyes al Castro, dos clubes vecinos con objetivos bastante más ambiciosos que los de las mariñanas, concentradas ahora en recuperar sus tres puntos de desventaja respecto a la zona de permanencia en la élite.
«Valoro mucho la oportunidad de estar aquí. Sé que es un contexto más difícil, pero trato de aprender día a día, ir aportando lo que puedo y mi gran desafío es que mi personalidad se vea reflejada en el equipo. Ese es el máximo orgullo para una entrenadora», detalla Feal, que este verano llegó a una máxima categoría que pisó poco tiempo con el Valdetires como jugadora directamente desde el banquillo del Comarcal A Fervenza en liga provincial y la selección gallega sub-10, con la que se proclamó campeona de España.
«A mi equipo en el 2026 le pido que compita hasta el final de la liga. Que seamos capaces de seguir construyendo un proyecto que nació desde cero, manteniendo la cabeza y los pies en suelo, y teniendo ilusión, trabajo y compromiso hasta el final para que la identidad que estamos intentando crear se vea reflejada en la pista», reflexiona sobre un conjunto reconstruido con siete futbolistas que el pasado curso militaban con el filial en Preferente, cinco de ellas juveniles, ocho en total del área de influencia de A Mariña y apenas cuatro incorporaciones más, aparte de otra en un mercado invernal que tratan de aprovechar para ampliar sus posibilidades.
«Cuando supe que era la única que quedaba, lo afronté como un reto», dice la guardameta
El 2025 fue el año en el que la guardameta brasileña Ana Eliza asumió el liderazgo del Reyco Burela en Primera, tras la salida de todas las compañeras con las que celebró cuatro títulos oficiales en el curso y medio previo. «Me encantan los desafíos y, cuando supe que era la única jugadora que se quedaba aquí, lo afronté así, como un reto», admite consciente de que deberán elevar el nivel en el nuevo año para conseguir un objetivo casi imprescindible para la viabilidad del club: evitar el descenso.
«Espero que lo que viene sea mejor, que demos un paso adelante y sumemos victorias y empates con más regularidad. A nivel personal también quiero más, encontrar una versión todavía mejor», razona. «Venimos de muchos altibajos, de pasarlo mal por quedarnos sin patrocinador, pero seguimos luchando por mantener viva la enorme historia de este club», añade de una entidad que trata de recuperarse tras el desastre de Pescados Rubén.
«Pido a nuestros aficionados que no se desanimen porque su apoyo es muy importante para nosotras y vamos a darlo todo para que el Burela siga en Primera, donde debe», promete una Ana Eliza brillante en la portería, pese a algunas goleadas.