La consolidación en la élite de otra gran España

Ignacio Tylko COLPISA

DEPORTES

Los jugadores de la selección española aplaudiendo a la afición tras el encuentro en La Cartuja ante Turquía
Los jugadores de la selección española aplaudiendo a la afición tras el encuentro en La Cartuja ante Turquía Julio Munoz | EFE

Subcampeona de la Liga de Naciones, clasificada como un tiro para el Mundial y con el récord de 31 partidos invicta, la selección cierra el ejercicio al frente del escalafón universal

26 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Brillante, contundente e intimidante. Tres adjetivos para definir el recorrido de la selección de Luis de la Fuente en un ejercicio de consolidación. La Roja ha convertido el éxito de la Eurocopa en una base muy sólida para la continuidad y la proyección a largo plazo. El desafío ahora es traducir esta estabilidad con una actuación descollante en el Mundial del 2026, donde España tiene potencial para avanzar hasta el final sin temor a nadie.

Tras la conquista del campeonato continental celebrado en Alemania, el combinado español se adentraba en el 2025 con el reto de confirmarse como gran referente y preparar con firmeza su camino hacia un certamen universal en el que busca su segunda estrella. Un período marcado por la transición entre la euforia por el cuarto título europeo y la necesidad de traducir ese éxito en regularidad competitiva.

Uno de los hitos del año ha sido el ascenso de España al primer puesto del escalafón FIFA, lo que sucedía desde hace más de una década, superando incluso a Argentina y Francia. Un fiel reflejo de los excelentes resultados y de un alto nivel de competitividad sostenido en el tiempo. En el grupo de clasificación para la Copa del Mundo, España exhibió una superioridad insultante. Todo victorias, hasta cinco, salvo un empate final ante Turquía en La Cartuja que selló definitivamente el billete para Estados Unidos, México y Canadá; y goleadas sonadas, como el 0-6 ante los otomanos o el 0-4 en Georgia, que evidencian la solvencia ofensiva y la capacidad para imponerse con autoridad a rivales de distintos perfiles. Los 21 goles a favor y solo dos en contra, son guarismos que hablan por sí solos del dominio español.

La racha invicta de la selección se ha extendido hasta pulverizar todos los récords. Desde su última derrota oficial, registrada en marzo de 2023 en Escocia, La Roja ha prolongado su racha hasta 31 partidos consecutivos sin perder en duelos de competición, ya que la UEFA no considera derrotas las igualadas resueltas por penaltis, como la final de la Liga de Naciones perdida ante Portugal. España superó así la anterior marca de 29 partidos invicta lograda con Vicente del Bosque entre el 2010 y el 2013, una generación legendaria que ganó el Mundial de Sudáfrica y la Eurocopa de Ucrania y Polonia.

Con regularidad y consistencia, sellos distintivos del proyecto de Luis de la Fuente y de una selección extremadamente difícil de batir, España no solo superó sus mejores registros sino que igualó la plusmarca europea de duelos oficiales sin perder que ostentaba Italia en solitario. Todo ello a pesar de la decepción que supuso en marzo no poder revalidar el título en la Liga de Naciones a pesar del brillante papel de España, con tres finales consecutivas en una competición con solo cuatro ediciones. La selección nacional, que anotó nada menos que 25 goles en todo el torneo, se clasificó para la fase final tras superar por penaltis a Países Bajos en una emocionante eliminatoria de cuartos a doble partido, con sendos empates en Róterdam (2-2) y en Valencia (3-3). Histórica semifinal ante Francia con un espectacular 5-4 y doblete de un Lamine Yamal excelso. Máxima igualdad en la final contra Portugal (2-2), decidida en Múnich con júbilo para el eterno Cristiano Ronaldo.

La Roja sobresale por su equilibrio y el excelente funcionamiento grupal dentro como fuera del campo, pero es inevitable referirse a nombres propios. Para empezar, el sereno Unai Simón ha continuado su progresión como uno uno de los porteros más fiables del continente. En el centro del campo, Martín Zubimendi ha crecido como recambio de lujo de Rodri, y Mikel Merino ha emergido como figura determinante. Goleador en momentos decisivos, el navarro del Arsenal ha demostrado que puede ocupar el espacio dejado por grandes referentes como Pedri y también ejercer de ariete.

Líos con Flick y el Barça

Hablando de jóvenes estrellas, Lamine Yamal sigue al frente. A pesar de su pubalgia y de los líos entre Hansi Flick y De la Fuente y de la RFEF con el Barça en las últimas convocatorias, su impacto en el juego ofensivo español ha sido notable, generando desequilibrio con su desborde y desparpajo. Mikel Oyarzabal, mejor con España que con la Real Sociedad, ha aportado goles en momentos importantes actuando como nueve mentiroso. Un artillero de referencia en ausencia de delanteros puros como Álvaro Morata. La gestión que el técnico riojano ha hecho del grupo le ha permitido integrar a jóvenes talentos sin perder la competitividad, incluso cuando algunos titulares indiscutibles han estado ausentes. Ello demuestra una planificación meticulosa y una confianza en una cantera sin parangón en Europa.

Motivos sobrados para soñar con la segunda estrella

España tiene sobrados argumentos para soñar con el Mundial, el gran acontecimiento deportivo del 2026, y al mismo tiempo la obligación de demostrar que su evolución no es circunstancial sino estructural. Su principal fortaleza será su identidad futbolística, basada en la posesión dinámica, la presión alta, la versatilidad de sus jugadores, la capacidad para dominar los partidos, su pléyade de sobresalientes centrocampistas y unos recursos ofensivos que ofrecen alternativas, desde ataques combinativos largos hasta transiciones rápidas si el contexto y el rival lo permiten.

Para empezar, invitan al optimismo los rivales que deparó el sorteo celebrado el 5 de diciembre en Washington, esperpéntico en el inicio por los discursos de Donald Trump y Gianni Infantino, presidentes de EE. UU. y la FIFA y colegas en este negocio que se desarrollará por primera vez con 48 equipos y en tres enormes países como el estadounidense, México y Canadá.

España, encuadrada en el grupo H, como en el celebrado Mundial de Sudáfrica, se medirá a Cabo Verde y Arabia Saudí a las 18 horas en Atlanta, ciudad olímpica de la costa este, pero para verla en el duelo grande ante Uruguay en Guadalajara (México) habrá que trasnochar hasta las dos de la madrugada. El peligro reside en un eventual primer cruce ante Argentina si alguna de las dos falla. La gran fiesta del fútbol comenzará el 11 de junio en el Estadio Azteca de la Ciudad de México y terminará el 19 de julio en el MetLife de Nueva Jersey después de 104 partidos y 39 días de competición.