Dos estilos para llegar a la gran final

Javier Lavandeira

DEPORTES

J. J. Guillén | EFE

Las selecciones de España y Francia buscan la ansiada victoria con armas opuestas

08 jul 2024 . Actualizado a las 19:31 h.

España y Francia, dos estilos opuestos que luchan por el control del juego con armas opuestas. España, como bien sabemos, es una selección que le gusta dominar a los rivales con balón, mientras que Francia es un equipo que busca lo opuesto, dominar a los adversarios sin balón, a través de su posicionamiento defensivo y transición ofensiva.

La francesa es una selección muy peligrosa, que no le preocupa que salgas con el balón jugado, que tengas la posesión y que lleves la iniciativa, porque ella basa su fortaleza en hacerte creer que tienes la situación controlada y son ellos los que la tienen, en base a una estructura de elementos, que pasamos a desgranar:

1-El orden defensivo es una de las claves de Francia. No suele abandonar en exceso posiciones, siempre con un sistema desplegado de futbolistas escalonados que realizan las vigilancias, las coberturas y que manifiestan profundidad defensiva en el centro del campo.

2-El posicionamiento plegado, con futbolistas de gran despliegue físico que no les importa mutar a replegado, y que tienen claro que después de robar hay que buscar la profundidad ofensiva, aprovechando los espacios libres rivales abandonados en el ataque.

3- La experiencia de sus futbolistas, muchos de ellos con un currículo de muchos años en la selección que les permite saber manejar los partidos, tanto en situaciones óptimas como en situaciones menos óptimas.

4-Su línea defensiva es una de las más fiables del campeonato, que viene fortalecida por el trabajo que realizan los futbolistas del centro del campo.

Arsenal ofensivo francés

En cuanto al ataque, creo que Antoine Griezmann es el futbolista que ayuda a crear con lo que sus compañeros recuperan, y que la guinda la ponen Mbappé y Dembélé, que si bien no están haciendo un gran campeonato, son futbolistas con una gran capacidad de hacer mucho de poco, que es la esencia de esta selección. Así, esta selección tiene los mimbres adecuados, para hacer efectiva la idea de Didier Deschamps, poco vistosa, pero a la vez competitiva y efectiva. En cuanto a los nombres a tener en cuenta, Kanté es el futbolista superlativo de este equipo, porque hace mucho y todo muy bien, y Mbappé, aunque es verdad que está jugando lesionado, tiene capacidad para ganar el partido él solo.

La España de siempre

En cuanto a España, será la de siempre, con identidad clara y control del juego con balón, sometiendo al rival con él y tratando de que esa forma de moverlo lo lleve a generar desequilibrios defensivos en el rival, espacios libres que atacar y líneas de pase a superar. Como ya lo hicimos con Alemania, tendremos que vigilar sus transiciones, que defender con ayudas en los duelos y con coberturas constantes, y poner máxima concentración en las acciones a balón parado. España tendrá que tener mucha más paciencia que en otras ocasiones, saber realizar transiciones de banda a banda con cambios de orientación profundos, saltar líneas y después de línea superada, jugar siempre hacia delante, porque ellos repliegan rápido, y aquello que te costó combatir, lo vuelven a neutralizar rápidamente. Además, tendrá que saber jugar contra un centro del campo superpoblado de futbolistas de un gran despliegue físico, que va a ser muy difícil sobrepasar y que los fenómenos de atracción-distracción, con movimientos con pocos toques, tendrán que ser la mejor receta para imponerse en ese duelo zonal.

Las bazas españolas

En cuanto a los nombres, España tiene muchos, empezando por el emperador don Rodrigo, el buen estado de forma de Cucurella y Fabián y, por supuesto, Lamine Yamal, Olmo y Williams como los principales argumentos ofensivos. De La Fuente ha conseguido hacernos soñar con este equipo y vamos a seguir soñando porque los argumentos son sólidos para poder estar en la final.

Una última reflexión más. Somos un equipo, pero hoy en día el plan A atacante está muy por encima del plan B y por ello creo que los cambios deben esperar su momento en el partido.