Natalie Van den Adel, jugadora del Ensino que pasó el covid: «Todavía tengo problemas para respirar»

David Cofán LUGO / LA VOZ

DEPORTES

ALBERTO LÓPEZ

La alero holandesa se recupera poco a poco del coronavirus tras no poder asistir a la Copa de la Reina por un nuevo positivo.

12 mar 2021 . Actualizado a las 10:12 h.

El de Natalie Van den Adel (Países Bajos, 1990), es el ejemplo de lo caprichoso del coronavirus, de las incógnitas sobre la enfermedad y como afrontar de manera positiva una situación tan delicada. Dos test en tres días cambiaron su presencia en la Copa de la Reina y su recuperación, por una nueva semana aislada, sin poder competir en una torneo que calificaba como un «regalo». Lejos de dejarse llevar por la amargura, Natalie sigue peleando contra la secuelas del virus, acortando plazos para volver a ayudar al equipo como antes del contagio, cuando era una de las sensaciones del Durán Maquinaria Ensino.

-¿Cómo se encuentra tras pasar la covid?

-Estoy bien ahora, los primeros dos o tres días después de detectarse el positivo estuve algo mal. Llevo entrenando desde el domingo y físicamente estoy bien pero tengo problemas de respiración y tenemos que cuidar el trabajo que hago cada día, poco a poco, tengo que tener paciencia. Hay días que estoy bien, pero otros días no doy respirado bien y me levanta dolor de cabeza por la falta de oxígeno.

Es más duro de lo que pensaba, pero no tengo miedo con respecto a mi carrera, soy muy positiva. Tengo que tener paciencia por el covid es algo más grave que una gripe. No tengo miedo, pero tengo que cuidarme porque sino sí que podría afectar a mi carrera, de todos modos no soy pesimista, ahora mismo estoy con energía y feliz por volver con el equipo.

-Imagino que se llevó un buen susto. Debieron ser días muy difíciles.

-Todo empezó con un mensaje de una compañera de selección que me dijo que era positivo. Yo estaba bien, entonces después de la prueba poco a poco me fui encontrando peor. Tuve síntomas como dolor de cabeza, problemas para respirar, fue duro. Después, cuando me empecé a encontrar mejor tuve mucho Netflix (ríe), estaba casi todo el día en la cama viendo series y películas, también leí mucho, limpié la casa... El tiempo pasa muy lento cuando estás encerrada en casa. Fue complicado estar más de dos semanas sin ver a mis compañeras.

-Tuvo que ser muy duro no poder viajar a Valencia. ¿Cómo afrontó el nuevo positivo?

-Fue un poco raro. El viernes hice las pruebas del club y di negativo, pero el lunes en las pruebas de la FEB para la Copa el resultado fue positiva. Sabía que el positivo podría mantenerse más de lo normal, pero eso no quiere decir que fuese contagiosa. De todos modos es normal que no acabase yendo a la Copa. Estaba triste y decepcionada por ello porque es un torneo mágico, además estaría otra semana sin mis compañeras, pero es algo que no puedo cambiar ni controlar. Estoy trabajando con mi preparador físico, contenta por volver a la pista y con optimismo para lo que queda de temporada. Es una pena pero ya está. Les mandé un vídeo animándolas antes del partido y sé que les hizo mucha ilusión y les motivó.

-¿Cómo vio a su equipo contra el Perfumerías Avenida? ¿Se pueden sacar conclusiones positivas?

-Son unas luchadoras. Sabíamos que había que hacerlo todo perfecto para tener posibilidades. Hay que disfrutar el hecho de estar en la Copa, es otra experiencia más para mejorar.

-En cuanto a la temporada regular, cómo la valora, esperaba este buen rendimiento del equipo?

-Quedan cuatro partidos para acabar la temporada y queremos entrar en los play off, lucharemos hasta el final. Con el coronavirus es muy complicado, a principio de temporada fue difícil, tuvimos poco tiempo para conocernos y tener una sensación buena entre nosotras. Ahora estamos en un momento donde estamos jugando muy bien, cada partido vamos a más y tenemos muchas opciones de entrar en el play off. Por eso estoy aquí.

-Cambió de aires este verano y pasó de Vitoria a Lugo. ¿Qué tal se está encontrando en la ciudad?

-Yo soy muy de salir de casa, ir a los restaurantes, tomar un café, dar una vuelta, entonces cuando tengo algún día libre me gusta salir a ver cosas. Lugo es pequeño pero precioso, me gusta estar en el centro, tomar un café. Desde el primer día me ha encantado. En Holanda tenía una vida muy parecida, siempre estoy fuera de casa haciendo cosas, no quiero perder el tiempo con tantas cosas que hay que hacer fuera. Si no estoy entrenando estoy dando un paseo, leyendo un libro y tomando un café.

-¿Tras tres años muy intensos en Araski, fue fácil adaptarte al Ensino?

-El Ensino es un club muy bueno, nos cuidan mucho. Cuando estaba en la cuarentena la gente del club se preocupó mucho por mi, la delegada me llamaba, las jugadoras estaban todo el rato escribiendo, es algo muy importante. Es un club familiar, pero ahora con el covid las relaciones fuera del campo son diferentes.

-Con su familia en los Países Bajos, ¿A nivel personal, cómo le está afectando la pandemia?

-Yo viajo a Holanda con la selección, pero no puedo salir de la concentración. A veces es duro, siete semanas sin ver a mi familia. Normalmente mis padres vienen a visitarme y con la selección podía ir a casa algún día, pero este año es imposible, no podemos desplazarnos. Al final tengo mis compañeros aquí, gente con la que hago planes y puedo comunicarme con mi familia por teléfono, tengo que tener paciencia y esperar un poquito más.