Lopetegui conoce también el éxito en Krasnodar

Pese a las bajas, su Sevilla ganó gracias a un gol en el descuento de Munir y selló en Rusia su billete de octavos.


Colpisa

Fue de más a menos en la fría Krasnodar, donde Julen Lopetegui sufrió la destitución como seleccionador español en vísperas de empezar el último Mundial, pero un gol en el descuento de Munir le dio una importante victoria que no solo sella su clasificación a octavos de la Champions sino que también le permite seguir codo a codo con el Chelsea la pugna por el liderato de grupo. Objetivo cumplido a falta de dos jornadas, éxito fundamental en tiempos de pandemia y de sobrecarga brutal de partidos que exige descansos y rotaciones. Pese a bajas tan sensibles como la de Jesús Navas, lo que situó a Koundé como lateral derecho, el Sevilla actuó con oficio ante un Krasnodar bisoño, flojo en las vigilancias y bastante anárquico en defensa. A diferencia de lo que sucedió en la primera vuelta, donde los andaluces tuvieron que remontar dos goles adversos en inferioridad numérica, esta vez el choque se puso enseguida muy de cara para los andaluces, que marcaron en su primera llegada porque salieron concentrados e intensos. Ocampos se aprovechó de una pérdida absurda de los rusos en campo propio, percutió y, aunque su centro fue desviado por la zaga, Rakitic dibujó un fantástico disparo con el que demostró su enorme importancia aunque parte de la crítica le pretenda jubilar antes de tiempo.

Con el marcador a favor y su capacidad para manejar los partidos gracias a las alternativas tácticas que ofrece el metódico, estudioso y trabajador Lopetegui, el Sevilla debía gobernar la situación con solvencia. Pero, en primer lugar, le faltó más ambición para sentenciar antes del descanso. Tuvo un control absoluto de la situación en el centro del campo y no sufrió en defensa, pero apenas protagonizó llegadas a los dominios de Gorodov. Además del gol, reseñar un cabezazo de Diego Carlos en jugada de estrategia y un disparo, también desviado, de Munir. En el otro área, el checo Vaclik solo atajó, como si del inicio de un entrenamiento se tratase, un tiro flojo de de Rémy Cabella. Eligió fatal el francés de origen italiano, que coincidió con Ocampos en el Marsella.

En segundo lugar, les sentó fatal el descanso a los nervionenses, que salieron muy fríos y permitieron crecer al Krasnodar. Avisó el sueco Claesson nada más reanudarse el juego, evitaron el gol Koundé y el poste tras un regalo absurdo de Gudelj a Cabella y al fin llegó el justísimo empate, obra del recién el brasileño Wanderson, un ex del Getafe que mejoró a los rusos. Esta vez, Koundé no pudo salvar bajo palos.Aunque De Jong pudo haber sentenciado instantes antes en un remate acrobático, el Sevilla se había ido del partido antes de tiempo. Se lesionó en el brazo Escudero y tuvo que ser retirado en camilla. Muy mala suerte para un lateral que apenas había contado para su técnico. Mejoró la situación con Rekik, Jordán y Oliver Torres en el terreno. Pronto entraron también de refresco En-Nesyri, el héroe de la remontada en el Pizjuán y siempre una referencia si se juega al espacio, e Idrissi, quien debutó con el Sevilla en la Champions tras disfrutar de minutos ante el Celta. Tuvo en sus botas el gol del triunfo pero la gloria fue para Munir cuando ya se daba casi por bueno el empate.

Ficha del partido:

Krasnodar-Sevilla (1-2) Krasnodar: Gorodov, Smolnikov, Martynovich, Kalo, Ramírez, Gazinski, Cabella (Utkin. 85), OIsson (Vilhena, min. 67), Suleymanov (Wanderson, min. 46), Claesson (Chernov, min. 84) y Berg (Ari, min. 66).

Sevilla: Vaclik, Koundé, Gudelj, Diego Carlos, Escudero (Rekik, min. 60), Oscar Rodríguez (Jordán, min. 53), Fernando, Rakitic (Oliver Torres, min. 61), Ocampos (Idrissi, min. 72), Munir y De Jong (En-Nesyri, min. 72).

Goles: 0-1: min. 4, Rakitic. 1-1. min. 56, Wanderson. 1-2: min. 90+5, Munir.

Arbitro: Marco Guida (Italia): Mostró amarilla a Suleymanov y Jordán.

Incidencias: Cuarta jornada en el grupo E de la Liga de Campeones. Unos 10.000 espectadores en el Krasnodar Stadium.

Otra final blanca en Milán

Óscar Bellot

El Real Madrid visita al Inter del formidable Lukaku sin sus grandes puntales en las dos áreas pero con la exigencia de sacar un resultado positivo para acercarse a octavos.

San Siro, feudo prácticamente inexpugnable para el Real Madrid hasta la fecha mas, a pesar de ello, de glorioso recuerdo, será testigo de otra 'final' de los blancos. El conjunto de Chamartín, que conquistó en el templo lombardo la copa que abrió su trienio de 'orejonas' sin freno doblegando al Atlético en la tanda de penaltis que valió la 'undécima' pero que acumuló un balance de cuatro empates y diez derrotas en sus catorce visitas precedentes, incluyendo un humillante 5-0 frente al Milan de Arrigo Sacchi que dejó a la Quinta del Buitre sin poder optar a los máximos laureles continentales, se enfrenta al Inter con el objetivo de obtener un resultado positivo que le acerque a los octavos de la Champions. Será un partido crucial también para el bando 'neroazzurro', cuya derrota 22 días atrás en el Alfredo Di Stéfano le ha dejado contra las cuerdas, colista con solo dos puntos en su casillero y que precisa sumar para seguir soñando con alcanzar una ronda que no pisa desde 2012.

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