Otra final blanca en Milán

El Real Madrid visita al Inter del formidable Lukaku sin sus grandes puntales en las dos áreas pero con la exigencia de sacar un resultado positivo para acercarse a octavos.


Colpisa

San Siro, feudo prácticamente inexpugnable para el Real Madrid hasta la fecha mas, a pesar de ello, de glorioso recuerdo, será testigo de otra 'final' de los blancos. El conjunto de Chamartín, que conquistó en el templo lombardo la copa que abrió su trienio de 'orejonas' sin freno doblegando al Atlético en la tanda de penaltis que valió la 'undécima' pero que acumuló un balance de cuatro empates y diez derrotas en sus catorce visitas precedentes, incluyendo un humillante 5-0 frente al Milan de Arrigo Sacchi que dejó a la Quinta del Buitre sin poder optar a los máximos laureles continentales, se enfrenta al Inter con el objetivo de obtener un resultado positivo que le acerque a los octavos de la Champions. Será un partido crucial también para el bando 'neroazzurro', cuya derrota 22 días atrás en el Alfredo Di Stéfano le ha dejado contra las cuerdas, colista con solo dos puntos en su casillero y que precisa sumar para seguir soñando con alcanzar una ronda que no pisa desde 2012.

La necesidad acucia a los dos conjuntos que estaban llamados a tirar del grupo B de la Champions, pero cuyo mal inicio ha dejado casi sin margen de error. Los pupilos de Zinedine Zidane, derrotados estrepitosamente por el Shakhtar Donetsk en la primera jornada, salvaron un punto sobre la campana en su visita al Borussia Mönchengladbach y tomaron aire venciendo al Inter en un duelo en el que el conjunto de Antonio Conte estuvo cerca de remontar pero que terminó cayendo del lado local merced a una diana de Rodrygo. Los discípulos de Conte, lastrados tras firmar tablas con germanos y ucranianos, salieron de Valdebebas sabiendo que el choque de vuelta tendría para ellos carácter de ultimátum. Un traspié más les condenaría casi de modo definitivo, sin que una victoria significase tampoco para los visitantes su salvación inapelable.

Ambos afrontarán además el pleito diezmados por las bajas, que dejarán sentir su peso por mucho que a Conte le haga esbozar una sonrisa que se hable tanto de las ausencias del Real Madrid. Zidane solo recupera a Casemiro, negativo en el test de coronavirus después de que un resultado indeterminado le impidiese jugar en Liga ante el Villarreal. Apenas contabiliza tres entrenamientos con el grupo, pero su concurso se antoja fundamental en un choque de lo más peliagudo al que su equipo concurrirá sin sus máximos referentes en ambas áreas: Sergio Ramos y Benzema.

Entre belgas andas el juego

El central se quedó en Madrid recuperándose de su rotura fibrilar en el bíceps femoral de la pierna derecha y Militao tampoco viajó a Milán, frenado de nuevo por la PCR, por lo que Varane y Nacho tendrán un examen de envergadura. Les corresponderá rellenar el tremendo socavón que siempre suponen las ausencias del gran capitán blanco en la Champions y tendrán que hacerlo además frente a una de las duplas ofensivas más temibles del continente, la que conforman el argentino Lautaro Martínez, goleador y destacado en el Di Stéfano, y Romelu Lukaku, incontenible delantero que se perdió la cita de Valdebebas por un problema en el aductor pero que llega a la de San Siro pletórico tras firmar nueve goles en otros tantos encuentros esta campaña, incluyendo un doblete contra el Torino que resultó determinante para que el Inter remontase el partido y se afianzase en la quinta posición de la Serie A.

El '9' belga se verá las caras como Courtois y Hazard, otros dos 'diablos rojos' que pisarán el estadio del Inter plenos de responsabilidad. El cancerbero, por no dejar su portería a cero desde el pasado 4 de octubre; el extremo, porque todavía no ha podido marcar diferencias. Fustigado por las lesiones y el coronavirus, ha perdido la verticalidad que le convirtió en bandera de la Premier, pero la baja de Benzema, que arrastra molestias desde el enfrentamiento con el Valencia, requiere un plus del '7' para dinamizar un ataque cuya punta ocupará de nuevo Mariano. El hispano-dominicano tendrá una nueva ocasión de reivindicarse tras marcar el sábado en La Cerámica, ya que Zidane tampoco pudo llevarse a Jovic, aislado por coronavirus. Hugo Duro, que cambió el Getafe por el Castilla en verano, estará en la recámara al igual que Víctor Chust, otro canterano llamado a filas por el marsellés ante las múltiples ausencias en la retaguardia.

El Inter no podrá contar con el serbio Kolarov ni con el croata Brozovic, positivos ambos por coronavirus, pero sí con dos viejos conocidos de la afición española como el chileno Arturo Vidal y el hispano-marroquí Achraf Hakimi. «Para clasificarnos necesitaremos sumar al menos siete puntos. Es un partido que debe alimentar nuestras esperanzas para avanzar en el grupo, creo, más difícil de la Liga de Campeones», subrayó Conte.

Alineaciones probables

Inter de Milán: Handanovic, Skriniar, De Vrij, Bastoni, Achraf Hakimi, Barella, Gagliardini, Arturo Vidal, Young, Lautaro y Lukaku.

Real Madrid: Courtois, Carvajal, Varane, Nacho, Mendy, Casemiro, Kroos, Modric, Asensio, Mariano y Hazard.

Arbitro: Anthony Taylor (Inglaterra).

Hora: 21:00 h.

Zidane: «Hay que romper la estadística sin Sergio Ramos»

El Real Madrid se juega buena parte de su futuro en la Champions en el duelo con el Inter de Milán del miércoles. Un partido al que los blancos acuden sin Sergio Ramos, que se recupera de la rotura fibrilar en el bíceps femoral de la pierna derecha que sufrió durante el encuentro que midió la pasada semana a la selección española con Alemania en el estadio de La Cartuja. El conjunto de Chamartín ha sucumbido en siete de los últimos ocho pulsos europeos que ha tenido que afrontar sin su capitán. La excepción fue la victoria a domicilio frente al Brujas de la pasada campaña. Pero el marsellés no tiene tiempo para lamentaciones. «Sabemos de la importancia de Sergio, del jugador que es. La estadística hay que romperla. Nos gustaría que Sergio estuviese con nosotros, pero vamos a intentar cambiar eso. Es una final, son tres puntos, sabemos que vamos a sufrir, pero con ganas de sumar los tres puntos», dijo en la rueda de prensa que ofreció en San Siro.

El técnico del Real Madrid remarcó la ambición máxima por la que se rige su equipo en cualquier cita, por lo que no firmaría un empate. «Nosotros siempre queremos ganar. No sabemos lo que va a pasar. Lo importante es darlo todo en el campo y nosotros salimos siempre para intentar ganar», dijo Zidane, que afirmó que sus pupilos están «listos» para el envite. Rechazó que se trate de un choque de riesgo pero sí reconoció que es «un partido muy importante». «Ahora cada partido es una final», incidió el preparador, que tiene muy presente la delicada situación clasificatoria del conjunto de Chamartín, tercero del grupo B con cuatro puntos, por lo que apenas tiene margen de error. Llega el Real Madrid a la cita tras empatar ante el Villarreal en la décima jornada de Liga, donde Mariano, que repetirá como delantero frente al Inter por las bajas de Benzema y Jovic, marcó y se reivindicó tras su falta de minutos. ¿Qué puede aportar el delantero hispano-dominicano?, le cuestionaron al francés. «Lo ha demostrado el otro día. Está con nosotros. Lo dio todo en el campo y contentos, nada más», replicó con parquedad.

Y es que Zidane no estaba con demasiadas ganas de responder a algunas preguntas. «Isco está con nosotros», respondió cuando le interrogaron acerca de si intentaría convencer al malagueño para que diese marcha atrás en su presunto deseo de salir del Real Madrid en enero. «No voy a entrar en esto. Es un jugador nuestro y estamos contentos con él», incidió cuando se le aludió a la posibilidad de un intercambio entre el centrocampista de Benalmádena y el danés Christian Eriksen, jugador del Inter.

Irregularidad

Se detuvo algo más Zidane cuando se le pidieron explicaciones por la irregularidad que está acompañando esta temporada al Real Madrid. «Esto es el fútbol. Hay momentos donde estás muy fuerte, donde pueden pasar cosas en el campo y que las absorbas, y momentos en que no. Es por lo que estamos atravesando. No solo nosotros. Todos los equipos están teniendo momentos complicados en esta temporada que es un poco particular», dijo el francés. «Contra el Inter no pasó nada de eso, dificultades en el partido sí, pero normal. Empezamos bien y terminamos bien, pero jugamos contra un equipo muy bueno. El otro día contra el Villarreal nos pasó un poco lo mismo. Ganando durante 75 minutos, pero luego en una jugada puede pasar que nos metan un gol. Estos es el fútbol, Nosotros trabajamos para mejorar, para no encajar y luego intentar meter goles», abundó.

Volvió a arremeter contra el frenético ritmo de competición. «Son muchos partidos. Hemos vivido el principio de temporada sin preparación. No son excusas. Llega un momento donde puedes pensar que hay muchos partidos, muchos lesionados y el espectáculo no es el mismo», indicó.

Se refirió también a su evolución desde que abriese su palmarés como entrenador del Real Madrid levantando la 'undécima' precisamente en San Siro. «Son cuatro años de experiencia. No he cambiado nada de lo que soy. Quiero seguir entrenando, disfrutando. Eso es lo más importante para mí», manifestó.

Lopetegui conoce también el éxito en Krasnodar

Ignacio Tylko

Pese a las bajas, su Sevilla ganó gracias a un gol en el descuento de Munir y selló en Rusia su billete de octavos.

Fue de más a menos en la fría Krasnodar, donde Julen Lopetegui sufrió la destitución como seleccionador español en vísperas de empezar el último Mundial, pero un gol en el descuento de Munir le dio una importante victoria que no solo sella su clasificación a octavos de la Champions sino que también le permite seguir codo a codo con el Chelsea la pugna por el liderato de grupo. Objetivo cumplido a falta de dos jornadas, éxito fundamental en tiempos de pandemia y de sobrecarga brutal de partidos que exige descansos y rotaciones. Pese a bajas tan sensibles como la de Jesús Navas, lo que situó a Koundé como lateral derecho, el Sevilla actuó con oficio ante un Krasnodar bisoño, flojo en las vigilancias y bastante anárquico en defensa. A diferencia de lo que sucedió en la primera vuelta, donde los andaluces tuvieron que remontar dos goles adversos en inferioridad numérica, esta vez el choque se puso enseguida muy de cara para los andaluces, que marcaron en su primera llegada porque salieron concentrados e intensos. Ocampos se aprovechó de una pérdida absurda de los rusos en campo propio, percutió y, aunque su centro fue desviado por la zaga, Rakitic dibujó un fantástico disparo con el que demostró su enorme importancia aunque parte de la crítica le pretenda jubilar antes de tiempo.

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