Messi aprieta y el mundo espera

Tal como avanzó, no se presentó a las pruebas médicas del Barcelona, mientras el Manchester City le garantizaría una prima de fichaje de 250 millones de euros


Lionel Messi ya no se considera jugador del Barcelona. El club, sin embargo, lo cuenta entre los convocados ausentes a las pruebas médicas, imprescindibles para comenzar los entrenamientos de la temporada 2020-2021. El formalismo es importante. Podría haber en juego 250 millones de euros. La diferencia es el bolsillo en el que caerían.

Si el argentino gana el pulso y se marcha con la carta de libertad, según el diario Sport, esa sería la prima de fichaje que le ha prometido el Manchester City, junto con un contrato de cinco años (tres en Inglaterra y dos en el New York City) y unos ingresos totales de 750 millones netos.

Por el momento, ninguna de las tres partes se ha pronunciado públicamente. El miércoles podría haber una reunión entre el presidente del Barcelona y el padre del jugador.

Mientras tanto, El Manchester City aguarda en la sombra. Pero no solo el club inglés, sino media Europa, ya que la salida de Lionel Messi podría tener consecuencias en cadena en un mercado de fichajes aletargado por los efectos de la pandemia y el solapamiento de las dos temporadas futbolísticas. Otra posibilidad, que parece menos probable a estas alturas, es que el argentino permaneciese en Barcelona, lo que también provocaría movimientos, al menos entre los candidatos a su incorporación (City, Paris Saint-Germain e Inter de Milán).

Media Europa espera el jaque mate, porque no solo se trata del vacío que deje Lionel en uno de los grandes del continente y el que llene en otro favorito para ganarlo todo, sino del dinero que repercuta en esa operación. Porque no sería lo mismo un Barça con argumentos para acudir al mercado que un club con la necesidad de suplir a su estrella y un nivel de endeudamiento máximo. Hay que recordar que no solo dilapidó los 222 millones que pagó el PSG por Neymar sino que en los seis meses siguientes a su salida acabó gastando 387 millones con inaceptables resultados como retorno.

Tampoco el pase de Cristiano Ronaldo del Real Madrid al Juventus alteró demasiado el mercado del verano del 2018, aunque le dio impulso a la Serie A.

Por el momento, el mercado de verano, que comenzó en España el 4 de agosto y permanecerá activo hasta el 5 de octubre (al igual que la Bundesliga, Premier League y Serie A), ha experimentado un descenso de movimientos como hacía casi una década que no se apreciaba. Los clubes de la Liga se han gastado en un mes apenas 245 millones de euros, cuando el año pasado se cerró el período con más de 1.300 (fue el segundo campeonato que más invirtió, tras la Premier League inglesa). Dejando a un lado la opción de compra ejecutada por el Atlético por Morata (56 millones), la operación más cara entre las que se han cerrado tras la reanudación de la Liga ha sido el pase de Ünal del Villarreal al Getafe (9 millones).

Nueve equipos no se han gastado ni un euro, incluidos el Real Madrid y el Valencia, pero la mayoría (también el Barcelona) se han apresurado a vender.

La más austera de las cinco grandes de Europa está siendo Alemania, que abrió el mercado a mediados de julio. Coutinho volverá al Barcelona como campeón de Europa con el Bayern, que escucha ofertas por Thiago Alcántara y Javi Martínez.

Italia, donde el Milan ha renovado a Ibrahimovic (38 años) no abrirá su mercado hasta mañana. El Juventus y el Barça se han intercambiado a Arthur y a Pjanic.

Francia extenderá una semana más el plazo concedido por la UEFA para fichar, pero solo para operaciones a nivel interno. Inglaterra opta por algo similar, pero solo aplicado a su segunda división. Serán las dos que más se gasten.

Pocos se plantean este verano realizar una puja por futbolistas que hace un año fueron protagonistas del mercado, como Pogba, Mbappé o el propio Neymar. Al menos, hasta que Messi no aclare su futuro.

LaLiga no le dará la baja sin pagar la cláusula, que podría haber quedado ya sin efecto

La patronal del fútbol profesional se apresuró a respaldar al Barcelona, emitiendo un comunicado en el que advierte «LaLiga no efectuará el trámite de visado previo de baja federativa al jugador si no ha abonado previamente el importe de dicha cláusula», matizando además que «el contrato se encuentra actualmente vigente y cuenta con una cláusula de rescisión aplicable al supuesto de que Leo Messi decidiera instar la extinción unilateral anticipada del mismo». El apoyo público al club azulgrana llegó tras haber analizado por su cuenta el contrato.

Sin embargo, las interpretaciones del documento se han multiplicado y muchas de ellas son contradictorias. Respecto a la cláusula de rescisión, hay quien sostiene que no tendría efecto desde la finalización de la temporada 2019-2020.

En este sentido, el contrato de Messi habría variado en el momento de su ampliación en el año 2017 para convertirse en una renovación hasta el año 2020 más uno adicional, sin precio de salida del club.

Esto supondría que la indemnización sería establecida por un juez, si Messi decide irse gratis y el Barcelona denunciarlo. Más allá de que pudiese conseguir una licencia provisional para jugar en su equipo de destino.

Pero la clave en este escenario sería saber cuándo oficialmente terminó la temporada 2019-2020, algo sobre lo que la FIFA ni la UEFA parecen haberse pronunciado.

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