Galicia endurece La Vuelta

Ciclismo Técnicos y ciclistas destacan la exigencia de un terreno apto para las escaramuzas en las etapas que concluirán en Luíntra y Estaca de Bares

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ourense / la voz

En Galicia se terminará la calma. Es el pronóstico de varios de los técnicos y ciclistas que mejor conocen el territorio por que el cual entra en nuestra comunidad el pelotón de la Vuelta a España.

Y es que una primera semana de intenso calor aconsejó a los grandes favoritos de la ronda hispana a nadar y guardar la ropa, pero en las carreteras gallegas será complicado esconderse. Así lo remarca Gustavo César Veloso, el experimentado arousano del FC Porto: «Son dos de esas etapas que no se notan hoy en las piernas, pero sí se notarán mucho mañana. Aquí no hay un metro llano, estás siempre subiendo y bajando, quizás no es terreno para abrir grandes diferencias en los primeros puestos de la general, pero nadie va cómodo nunca».

Por si fuera poco, el trayecto de hoy desde la zamorana Mombuey a la meta de Luíntra, en pleno Canón do Sil, es el más largo de todo el itinerario, con un total de casi 208 kilómetros. Álex Marque, el estradense del Sporting Tavira, también asume que sus compañeros de profesión llegarán castigados al enclave ourensano: «Es un trazado rompepiernas, en el que se dejará notar el calor y el desgaste elevado de las anteriores jornadas, además es el preludio de otras pruebas decisivas como las etapas de Asturias o la contrarreloj de Torrelavega. Pero aunque quieran reservarse los ciclistas, las etapas de Galicia siempre terminan siendo muy entretenidas».

El veterano director técnico del Grupo Deportivo Supermecados Froiz, Evaristo Portela, recuerda en particular el precedente de hace dos años, en la misma meta de Luíntra, cuando el actual líder, Simon Yates, sorprendió a un Movistar que se aprestaba a controlar el tramo final: «Los últimos treinta kilómetros son muy exigentes, aunque la etapa ya es dura desde el principio, podríamos decir que a partir de A Rúa ya no hay respiro y en su desenlace hay muchos cambios de ritmo y zonas en las que la carretera se estrecha mucho. En general serán dos días preciosos, con opción de fugas, pero en la media montaña siempre pasa algo. No se esperan diferencias entre los primeros y, aún así, ninguno se puede descuidar y depende del potencial de los hombres que se metan en las escapadas».

En una línea similar se manifiesta otro ciclista como Delio Fernández, quien incide en que llega la hora de los primeros espadas: «Todavía es pronto para que los equipos quemen sus naves, pero en realidad las etapas gallegas son duras y son los líderes o los segundos de a bordo los que tienen que asumir responsabilidades. Incluso se pueden ver dos carreras, una por la etapa y otra por la general».

Desde el Canón do Sil a las vías costeras lucenses

La característica más notoria de las dos etapas gallegas de La Vuelta 2018 es la irregularidad de su perfil orográfico, si bien tampoco se puede obviar que el desarrollo de la carrera marcará el verdadero desgaste del pelotón. Así lo afirma Delio Fernández, el deportista del Delko KTM: «Si hay alguna fuga subiendo, que es lo más probable, hablamos de hombres de calidad, pero en este tipo de etapas son los primeros kilómetros los que marcan el resto de la carrera. En Ourense, ya me comentaron hace dos años que el pelotón se quedó muy sorprendido. Desde A Rúa suben a Trives y Castro Caldelas, para enfilar después el Canón do Sil y, al final, aún les queda un repecho-puerto cerca de Luíntra. Al día siguiente, para llegar a Estaca de Bares, transitarán por vías costeras en el norte de Lugo y también es una zona muy complicada».

Álex Marque, con un pie en el avión que lo llevaba a Lisboa para tomar rumbo a Mánchester y a China -donde competirá en los próximos días-, se espera «dos etapas espectaculares, de las que no podrán disfrutar los ciclistas, pero que sin duda serán del agrado de los espectadores, sin olvidar que aunque se suba y baje, se acumula mucho desnivel positivo».

Un buen conocedor de las carreteras gallegas, Evaristo Portela, insiste en que son dos etapas idóneas para buscar la sorpresa: «Los ciclistas y los directores le temen a Galicia y saben que estos dos días llegarán al final con las fuerzas muy justas, a lo que Gustavo Veloso añade: «Controlar la carrera en estas carreteras es muy complicado, la gente que va a rueda no va cómoda y ya veremos si no hay ninguna sorpresa en Luíntra que condicione la etapa de Estaca de Bares». Se recrudecen la hostilidades.

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