Un error impropio

José M.Fernández PUNTO Y COMA

DEPORTES

ANDY RAIN | Efe

El fútbol inglés ha dado un paso adelante. Poco a poco, pero parece haber aprendido unas cuentas lecciones. Por lo pronto tiene a sus cinco representantes a las puertas de los cuartos de final, incluido un Chelsea que hizo méritos para llegar a la vuelta con ventaja. Pero no fue capaz de rematar la faena; tuvo contra las cuerdas a un Barcelona horizontal y lento ?un solo remate entre los tres palos para un total de tres en los noventa minutos?, y no lo remató porque cuando manejaba de forma cómoda una eliminatoria de 180 minutos cometió una ingenuidad impropia de un grande: cruzó un balón de lado a lado, raso y en su área. Un regalo que aprovechó Iniesta y al que le puso la firma Messi. Le puede costar la eliminatoria, pero da la sensación de que Conte tiene preparado a su equipo para plantar cara en el Camp Nou.

No necesitó el Chelsea el balón para hacerle daño a un Barcelona que nunca renuncia a tenerlo. Curioso que con casi el 70 % de la posesión, el Barcelona fuera incapaz de probar el estado de forma de un inédito Courtois. Juega con paciencia y pausa, excesiva a veces, se defiende con el balón, mantiene su identidad y deposita su esperanza en Messi. A veces no llega. Ayer, fue insuficiente hasta que la zaga local cometió un error impropio. Tantos años después de abrir las puertas al fútbol del continente, por fin los ingleses parecen en disposición de darse cuenta de que no se trata solo de un asunto de dinero. El Chelsea de Conte encerró en una jaula a Messi, impuso un sistema (tres centrales) como ya lo había hecho en el Metropolitano, mandó un par de balones a los palos por medio del hábil Willian y envió un balón al fondo de la red aprovechando un córner deficientemente defendido por el Barcelona. Y solo se equivocó una vez. Puede costarle los cuartos.