Los fantasmas del pasado

Alberto Blanco EN ZONA

DEPORTES

Jugar en casa del organizador del Europeo, años atrás, servía como primera excusa a una posible derrota hispana. Árbitros, factor ambiente, los intangibles, un torneo a medida. Así una tras otra, eran las respuestas ante esta circunstancia. España ya no significa eso. No hay miedo. Si, respeto y preparación.

Tiene Turquía una selección muy renovada. Basada en la clase de dos barbilampiños NBA jugadores. Cedi Osman y Furkan Korkmaz. Son la pujanza del poder otomano. El zurdo Sinan Guler hace mucho daño con sus punzantes penetraciones. Y por dentro, Semih Erden, ha otorgado mucha dureza en los contactos cerca del aro. Su defensa ante Pau Gasol se presenta crucial.

Han jugado los turcos con enormes altibajos toda la primera fase. Momentos de desesperación con muchas pérdidas de balón y otros arropados por su enloquecedor público, con enorme acierto, incluso desde la línea de 3 puntos. En este apartado, han sobrevivido varios encuentros gracias a la puntería de Melih Mahmutoglu.

Pondrán mucho ardor a nivel defensivo. Buscarán el cuerpo a cuerpo. Que los contactos sean sólo penalizados cuando se note algo grave. Deberá responder España con paciencia. Mortalizando cada uno de los riesgos de sus 2x1 defensivos con canasta o sumando faltas. No perder el ritmo del juego. Y mantener sobre todo, la concentración a la hora de las pérdidas de balón. Turquía es el equipo que más errores fuerza al rival. Preparemos los corazones. Entramos en los saltos mortales. Sin red. Y sin mínimo error.

Alberto Blanco es asistente técnico del Lietuvas Rytas