El Madrid pasa por encima del Barcelona y se proclama campeón de la Supercopa de España

Nacho Blanco LA VOZ

DEPORTES

GABRIEL BOUYS | AFP

Un tempranero gol de Asensio con la colaboración de Ter Stegen y otro tanto de Benzemá sentenciaron una eliminatoria ya encarrilada en la ida

17 ago 2017 . Actualizado a las 15:49 h.

El Bernabéu continuó la fiesta ayer después de endosarle el pasado domingo en el Camp Nou tres goles al eterno rival en el primer título que se jugaba este curso futbolístico. Y lo hizo con otros dos más. Un total de cinco transformaron los de Zinedine Zidane por solo uno del club catalán. El marcador total lo dice todo a favor del estado de juego de los blancos. Y el Barcelona tiene que hacérselo mirar. No arranca ni se le espera. Parece que la marcha de Neymar al PSG dejó un silencio psicológico no solo en el vestuario sino también en el ideario futbolístico de la plantilla.

La Supercopa, antes tan denostada por los grandes, parece haber cobrado nueva vida cuando quienes se la juegan son el Barcelona o el Real Madrid. Y así fue. Mucha expectación -eso sí, a altas horas de la noche a pesar de ser un día laborable- aunque el resultado de la ida dejaba a los culés ante una hazaña poco creíble, dado el nivel que han demostrado los de Valverde en las últimas citas de pretemporada. Sobre el verde madrileño saltó un Barça muy débil en defensa, con poca sincronización entre líneas, con un Leo Messi que lo intentó -incluso llegó a mandar un balón al larguero en el segundo tiempo- y poco más que voluntad. Cualquier jugador merengue fue un incordio para los azulgrana. Especialmente en la primera parte, los centrocampistas del Real Madrid se hartaron de robar balones en la medular y de anticiparse a las jugadas típicas del Barcelona cuyo fin último era la diagonal. Y gracias a esa anticipación llegó el primer gol del partido, otro con la firma del joven Asensio, que lanzó un zurriagazo desde fuera del área que dejó clavado a Ter Stegen. Una nueva jugada blanca que remató en dos tiempos Benzema subió al marcador el segundo tanto para el Real Madrid.

Puede que el resultado de la ida colocara a Piqué y compañía con una dura mochila que transportar a lo ancho del Santiago Bernabéu. Sin embargo, en la segunda mitad, los pupilos del Txingurri Valverde salieron algo más adelantados. El honor estaba en juego ante el eterno rival. Messi se echó a la espalda al equipo y lo intentó con varios centros que bien no hallaron un rematador -Luis Suárez estuvo casi desaparecido- o bien no estuvieron del todo medidos por el astro argentino, que todavía no ha encontrado su estado óptimo. Y eso que enfrente no estaba Cristiano Ronaldo, que fue sancionado por su doble tarjeta amarilla y la agresión al árbitro en la ida. Pero Messi no pudo con el juego en tromba, ordenado y concentrado de los de Zidane.

CURTO DE LA TORRE | AFP

Apoyo a Ronaldo con pañuelos

Era algo esperado. Las redes sociales alentaron una pañolada en el Santiago Bernabéu nada más comenzar el encuentro para solidarizarse con el «perseguido» Ronaldo y su sanción arbitral de cinco partidos. Una presión inicial que no tuvo efectos sobre el colegiado de la contienda, Sánchez Martínez, que apenas tuvo protagonismo en un partido limpio y sin jugadas complicadas.