E os rumorosos falaron

DEPORTES

CedidoCésar Quian

Las aficiones del Deportivo y el Celta llenaron Riazor y dieron una lección de saber estar en un derbi que comenzó con el himno gallego y destacó por su deportividad en la grada

20 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

E os rumorosos falaron. Alto y claro. Treinta y una mil voces gallegas se hicieron oír en O noso derbi. Ese partido especial que cada temporada une a las aficiones de los dos grandes del fútbol gallego y que, en los últimos años, se ha convertido en una fiesta (dos contando partidos de la primera y segunda vuelta) sin apenas incidentes reseñables, caminando con paso firme hacia la normalidad.

Una normalidad que se observó desde la llegada de los equipos, presidida por miles de coruñeses que hora y media antes del comienzo del duelo ya aguardaban en la avenida de Manuel Murguía, otro gallego ilustre. En este caso, ourensano. Ya en el campo, el inicio del partido se aventuraba cuando una enorme pancarta fue desplegada desde Maratón superior hacia abajo con la imagen de la heroína María Pita portando una bandera coruñesa y presumiendo de títulos: «As túas victorias, o noso legado», rezaba en la ilustración que mostraba la Liga, las Copas y Supercopas que lucen en las vitrinas blanquiazules.

Mientras, los casi novecientos intrépidos celestes que a primera hora subieron por la A-9 hacia A Coruña llenaban la zona norte de uno de los córneres del estadio. Bufandas al aire para contrarrestar las treinta mil cartulinas que con los colores blanco y azul portaba la bulliciosa afición anfitriona.