Una mente prodigiosa

Fernando Rey Tapias

DEPORTES

Rafa siempre ha soprendido a todos demostrando ser un 10 al que no se le puede poner límites

14 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Rafa Nadal ya no es ningún niño. Ya ha cumplido 30 años. Su carrera como profesional comenzó muy pronto, a los 16., es decir que lleva 14 años en el circuito. Por sus características de juego, la exigencia y el desgaste a que ha sometido a su cuerpo ha sido enorme, y lesiones importantes, han puesto en duda en varias ocasiones su futuro y condicionado sus regresos a la élite. Sin embargo Rafa siempre ha sorprendido a todos con unas recuperaciones asombrosas y demostrando, ser un deportista 10, un jugador, al que en ninguna circunstancia se le puede poner límites.

Cuando comenzaron sus victorias en tierra todos pensaban que sería bueno por sus características, solo en esa superficie, y extrañaba oírle decir que su sueño era ganar Wimbledon porque se antojaba un sueño imposible. Su respuesta, ganarlo dos veces protagonizando con Federer uno de los mejores partidos jugados en la catedral del tenis. Después, se dudaba que con su saque pudiera ganar en pista dura. Sus victorias en Melbourne y Nueva York disiparon cualquier duda. Llegar al número 1, ganar 4 Copa Davis, el oro olímpico en Pekín, 28 Masters 1000, 14 Grand Slam configuran un palmarés de ensueño.

Una lesión le impidió ser el abanderado del equipo español en los juegos de Londres y la lesión en la muñeca, que le obligó al abandono en Roland Garros, ponía muy en duda su participación en Río. Al final sus ganas por volver a representar a España en los Juegos, con el premio añadido de presidir el desfile de la delegación española, pudieron mas que las molestias de la muñeca, no curada del todo, y su falta de preparación tras dos meses de inactividad.

Su participación en individual, dobles y mixtos, parecían mas el poder centrarse en alguna de las pruebas por parejas, ante la mas que probable eliminación en la prueba individual. Sin embargo, con Rafa no hay limitación que valga. El analizar el por qué de la extraordinaria actuación de Rafa en Río nos lleva a considerar los siguientes aspectos:

 1-Humildad

Una constante en la trayectoria de Rafa. El respetar a todos los rivales, no importa que ránking tengan, y aceptar que pueden jugar mejor que tú. En Río, Delbonis comenzó superándolo en los inicios del partido, y no perdió el control. Con Simón fue a remolque, pero no dio en ningún momento síntomas de debilidad. Con Bellucci, con el que nunca había perdido un set, soportó estoicamente que el brasileño le superase con claridad en el primer set .

 2-Autocontrol

Una cualidad excepcional del manacorí que sirve como modelo y ejemplo para cualquier deportista . El partido con Bellucci es una buena prueba. El brasileño, cuando tiene un buen día es difícil de parar, y el otro día lo tenía, y además contaba con todo el público carioca a su favor con un ambiente mas propio de Copa Davis. A Rafa le silbaban y abucheaban al fallar cualquier golpe y le molestaban con los saques. El español no perdió en ningún momento el control a pesar de lo desfavorable del momento y de lo que se estaba jugando y recurrió a otra de sus cualidades:

3-Carácter

Quién repase el vídeo del partido contra Bellucci en el 5/2 del primer set a favor del brasileño y con el estruendo de los aficionados brasileños en contra del español, verá que hay un enfoque de un primer plano del rostro de Nadal durante unos segundos. Un enfoque que denotaba una fiereza y una firmeza en el gesto del español que apuntaba a lo que sucedió a continuación. Una reacción que superó a Bellucci y calló al público brasileño.

Rafa, se apoya en los públicos favorables, y se incentiva con los ambientes desfavorables, como en varias ocasiones ha tenido que aguantar en su pista talismán: la central de Roland Garros. Sin embargo solo con el carácter de guerrero del balear no alcanzaría a culminar sus éxitos si no fuese acompañada de:

 4-La estrategia

Rafa es un jugador que lee muy bien los partidos. Estudia a los contrarios y tiene la paciencia suficiente para aguantar sus embestidas y esperar su momento. A veces recuerda un poco la táctica de Alí con Foreman en el famoso combate de Kinshasa. Aguanto tus ataques hasta que te desgastes y entonces te supero. Pero para lograr esto, hace falta una gran capacidad de análisis y una disciplina espartana forjada durante sus años de formación con el tío Toni.

5- El positivismo

Quien siguiese la extraordinaria actuación de Marc López y Rafa para ganar el oro en la prueba de dobles notaría lo importante de su buen entendimiento, fruto de su amistad fuera de la pista y de su complicidad dentro de ella. Pero sobre todo llamaba la atención, el positivismo de ambos, ningún gesto negativo, un ánimo continuado entre ambos, y sobre todo la sensación de disfrute, el movimiento continuo, las ganas de jugar. El positivismo de jugadores que les encanta jugar y competir. Profesionales a los que les encanta su deporte.

 6-Adaptabilidad

El llegar sin preparación al torneo y con molestias en la muñeca, hizo que Rafa tuviese que modificar su patrón habitual de juego. Menos agresivo con su derecha, jugó un revés con mas decisión, y se movió menos para evitarlo con el objeto de no recaer en su lesión. Según fue avanzando en la competición, volvió a soltar su drive con efectividad. La mejora de su revés fue un aspecto importante en su buen rendimiento.

La medalla del reconocimiento

Al igual que sucedió en Pekín hace ocho años, la presencia de Rafa Nadal en la Villa Olímpica produce un enorme revuelo entre el resto de deportistas que quieren fotografiarse con él. Es la consecuencia no solo de sus logros deportivos, si no sobre todo por la forma de conseguirlos, por cómo celebra las victorias y acepta las derrotas, por su forma de ser y comportarse.

Antes de su extraordinaria actuación en las pistas, podíamos decir que Rafa ya tenía una medalla, una que no figura en el medallero, pero que tiene un valor excepcional: el de la admiración y reconocimiento del resto de deportistas de élite de todo el mundo.